Un vecino de Ourense de 43 años ha sido condenado por falsificar documentos para obtener préstamos por valor de 11.200 euros a nombre de su padre, aprovechando que le había hecho la declaración de la renta. La pena de 21 meses de prisión ha quedado suspendida.
La justicia ha puesto fin a un caso de suplantación de identidad en el ámbito familiar ocurrido en Ourense. Un hombre de 43 años, sin antecedentes penales, ha sido condenado en una sentencia de conformidad por un delito continuado de falsedad en documento mercantil. El acusado reconoció haber solicitado varios préstamos a nombre de su padre por un total de 11.200 euros, aprovechando que tenía acceso a sus datos personales y a su DNI electrónico.
El origen del engaño se remonta a la confianza depositada en el hijo para realizar la declaración de la renta del progenitor. Con esa información, el acusado abrió una cuenta bancaria online a nombre de su padre el 12 de enero de 2023, utilizando su propio teléfono y correo electrónico, así como la dirección de un antiguo lugar de trabajo.
A partir de ahí, la trama se desarrolló en apenas dos meses. El 17 de enero de 2023, el hijo concertó un primer préstamo de 6.868 euros, que generó una deuda de 7.057 euros. El 22 de febrero adquirió una videoconsola Nintendo con varios juegos, financiando la compra con otro préstamo de 398,97 euros (deuda final: 432,36 euros). Finalmente, el 2 de marzo de ese mismo año, obtuvo un tercer préstamo de 4.000 euros, que percibió en la cuenta abierta fraudulentamente y que dejó un saldo pendiente de 3.565 euros.
La magistrada de la plaza 1 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Ourense impuso al acusado una multa de 1.080 euros y una pena de 21 meses de prisión. No obstante, le concedió el beneficio de la suspensión de la pena privativa de libertad durante un plazo de dos años, siempre que cumpla dos condiciones: no cometer ningún nuevo delito desde el 15 de junio (fecha de la resolución) y abonar la sanción económica en cuotas mensuales de 100 euros.
La jueza apercibió al condenado en la sala de vistas de las consecuencias de incumplir estas condiciones. Si reincide o deja de pagar, la suspensión podría revocarse y podría ingresar en prisión. La sentencia es firme, al haber sido dictada de conformidad entre las partes.
Este caso pone de relieve los riesgos de compartir datos sensibles, incluso en el entorno más cercano. La suplantación de identidad para obtener créditos es un delito que puede pasar desapercibido hasta que llegan los primeros requerimientos de pago. En este caso, la víctima era el propio padre, que se enfrentó a deudas que no había contraído.
Para evitar situaciones similares, los expertos recomiendan custodiar el DNI electrónico y no facilitar claves de acceso a terceros, ni siquiera a familiares. Además, conviene revisar periódicamente el historial crediticio y las cuentas bancarias para detectar movimientos no autorizados.
El condenado, que no tenía antecedentes, ha asumido su responsabilidad y se ha comprometido a pagar la multa en plazos. La justicia confía en que la suspensión de la pena sirva como medida disuasoria y de reinserción.

