El consenso de analistas espera que la Reserva Federal mantenga las tasas en el rango del 3,50%-3,75% en su próxima reunión, ante la inflación aún por encima del 2% y un mercado laboral robusto.
La Reserva Federal (Fed) se prepara para mantener su tasa de interés de referencia en el rango del 3,50% al 3,75% en su próxima reunión, según el consenso de analistas. La decisión responde a la persistencia de las presiones inflacionarias y la solidez del mercado laboral estadounidense, que reducen el margen para una flexibilización monetaria.
El informe de Puente señala que la Fed enfrenta el desafío de equilibrar su doble mandato: promover el máximo empleo posible y garantizar la estabilidad de precios. Sin embargo, la inflación continúa por encima del objetivo de mediano plazo del 2%, lo que alimenta las expectativas de que las condiciones monetarias sigan siendo restrictivas durante el resto del año.
Para los inversores, este escenario mantiene el atractivo de la renta fija. Las tasas altas permiten asegurar rendimientos nominales más elevados por períodos prolongados, especialmente en bonos con grado de inversión. Los analistas consideran que este contexto podría prolongarse al menos hasta finales de 2026.
El impacto también se observa en el mercado cambiario. En los últimos 30 días, el índice global del dólar (DXY) avanzó un 0,7%, hasta los 100,7 puntos, respaldado por el nivel de las tasas estadounidenses. Aun así, los expertos prevén una debilidad moderada del dólar frente a otras monedas desarrolladas debido a los persistentes déficits fiscal y comercial de Estados Unidos.
Europa y América Latina: bancos centrales cautelosos
En Europa, el Banco Central Europeo (BCE) se encamina a mantener su tasa de referencia en el 2,4%, mientras que el consenso del mercado estima que podría alcanzar el 2,65% hacia finales de año. Este escenario contribuye a sostener la fortaleza relativa del euro, cuya cotización proyectada se sitúa en torno a 1,15 dólares por euro durante el tercer trimestre.
En América Latina, los bancos centrales continúan mostrando posturas cautelosas. Uruguay, Paraguay y México mantuvieron recientemente sus tasas de referencia sin cambios, mientras que Brasil y Chile aguardan nuevas definiciones. En materia cambiaria, el avance del dólar golpeó a varias monedas de la región, con depreciaciones destacadas del peso boliviano, chileno y argentino. En contraste, el peso colombiano y el guaraní lograron apreciarse frente al dólar en el último mes.
Para los inversores españoles con exposición a activos en dólares o bonos estadounidenses, este entorno de tasas altas ofrece oportunidades de rentabilidad, pero también implica un mayor coste de financiación en divisas. La evolución del tipo de cambio euro-dólar será clave para determinar el retorno final en euros.
La próxima reunión de la Fed será seguida de cerca por los mercados, que buscarán pistas sobre la senda futura de las tasas. Los analistas recomiendan mantener una cartera diversificada y prestar atención a los datos de inflación y empleo que se publiquen en las próximas semanas.

