El oro al contado pierde un 0,2% y se sitúa en 4.037,29 dólares por onza, lastrado por el encarecimiento del crudo y las expectativas de que la Reserva Federal suba los tipos en septiembre.
El precio del oro registró un ligero descenso en la sesión del 24 de julio, al cotizar a 4.037,29 dólares por onza, un 0,2% menos que en la jornada anterior. El metal precioso acumula una caída de unos 130 dólares respecto a su máximo de las últimas dos semanas, según datos de mercado.
Detrás de este movimiento está la escalada del crudo Brent, que superó los 100 dólares por barril por las tensiones en Oriente Medio. El encarecimiento de la energía reaviva el miedo a una inflación persistente, lo que lleva a los inversores a anticipar que la Reserva Federal mantendrá o incluso subirá los tipos de interés.
Cuando los tipos son altos, el oro, que no genera intereses ni dividendos, pierde atractivo frente a activos que sí remuneran, como los bonos. Este efecto se ha notado en las últimas sesiones: el oro ya había cedido un 2% el día anterior al 24 de julio.
Los futuros del oro estadounidense para agosto de 2026 también bajaron un 0,3%, hasta los 4.039,80 dólares por onza. A pesar de la caída puntual, el metal precioso acumula una ganancia semanal de aproximadamente el 0,5%.
La atención de los mercados está puesta ahora en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal de la próxima semana. Aunque el consenso espera que el banco central mantenga los tipos sin cambios en ese encuentro, la herramienta FedWatch de CME asigna un 81% de probabilidad a una subida en septiembre.
Los analistas señalan que el oro se mueve en un rango de entre 3.980 y 4.170 dólares por onza desde hace semanas. Cuando el precio se acerca o cae por debajo de los 4.000 dólares, aparece una fuerte presión compradora que frena nuevas caídas y empuja el precio al alza.
En el mercado de otros metales preciosos, la plata subió un 0,1% hasta los 57,76 dólares por onza y suma un avance semanal del 3,4%. En cambio, el platino cayó un 1% hasta los 1.583,91 dólares por onza, y el paladio perdió un 1,7% hasta los 1.236,16 dólares por onza, ambos con tendencia semanal a la baja.
Para los inversores en oro, la clave estará en la decisión de la Fed la próxima semana y en la evolución del petróleo. Si el crudo sigue al alza, la presión inflacionista podría retrasar las bajadas de tipos y mantener al oro en un rango lateral durante los próximos meses.

