El Ejecutivo de Pedro Sánchez respaldará la candidatura del exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, a la presidencia del BCE, según fuentes del mercado. El mandato de Christine Lagarde expira en octubre de 2027.
El Gobierno de Pedro Sánchez apoyará la candidatura de Pablo Hernández de Cos a la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), según ha adelantado el diario Expansión. La noticia confirma lo que ya publicó El Debate en mayo de este año. El exgobernador del Banco de España es uno de los nombres mejor situados para suceder a Christine Lagarde, cuyo mandato concluye oficialmente en octubre de 2027.
Hernández de Cos, que fue gobernador del Banco de España entre 2018 y 2024, goza de un prestigio internacional indudable. Aparece como favorito en las quinielas de Reuters, Bloomberg y Financial Times. Sin embargo, el respaldo del Gobierno no está exento de polémica, ya que durante su etapa al frente del supervisor español, Hernández de Cos mantuvo una postura crítica con las políticas económicas del Ejecutivo.
El apoyo del Gobierno, un arma de doble filo
El Ejecutivo de Sánchez no ha confirmado oficialmente su apoyo, pero fuentes del mercado apuntan a que la decisión está tomada. No obstante, el respaldo del Gobierno español podría no ser una ventaja. Sánchez no mantiene buena relación con los líderes de Italia (Giorgia Meloni), Alemania (Friedrich Merz) o Francia (Emmanuel Macron, ya de salida), lo que podría restar apoyos a la candidatura de De Cos en el Consejo Europeo.
Alemania y España son los dos grandes países europeos que nunca han tenido un presidente del BCE. Sin embargo, Alemania ya ocupa la presidencia de la Comisión Europea con Ursula von der Leyen, lo que dificulta que un alemán lidere también el banco central. Eso sitúa a España, y a Hernández de Cos, en una posición favorable por razones de equilibrio geopolítico.
Si la elección se basa en criterios técnicos, De Cos parte con ventaja. En ese escenario, Italia sería un aliado natural, según fuentes del mercado. Pero la política pesa, y la falta de sintonía entre Sánchez y Meloni podría complicar las cosas.
Las relaciones personales de De Cos con el Ejecutivo
El principal escollo para el apoyo gubernamental es la relación tensa que mantuvo el Banco de España con el Gobierno durante el mandato de De Cos. El exgobernador criticó abiertamente algunas medidas del Ejecutivo, lo que generó malestar en Moncloa. Sin embargo, fuentes cercanas al exgobernador aseguran que la relación con el actual ministro de Economía, Carlos Cuerpo, es correcta, ya que se conocen desde hace veinte años. También mantiene trato fluido con Manuel de la Rocha, jefe de la Oficina de Asuntos Económicos de Moncloa, a quien conoció cuando De la Rocha formaba parte del equipo económico del PSOE.
En el mercado hay opiniones divididas. Quienes creen que el Gobierno es hostil a De Cos señalan la oposición del ministro para la Transformación Digital, José Luis Escrivá, así como de Cuerpo y De la Rocha. Otros, en cambio, sostienen que el Ejecutivo respeta su independencia, aunque no compartiera sus críticas. Lo cierto es que De Cos se reunía con frecuencia con Pedro Sánchez durante su etapa como gobernador, lo que sugiere una relación profesional, cuando menos, correcta.
El tiempo corre. Si Lagarde decide abandonar antes de octubre de 2027, las candidaturas podrían perfilarse a finales de 2026 o principios de 2027. Mientras tanto, Hernández de Cos sigue siendo el nombre que más suena, pero el camino hasta Fráncfort está lleno de obstáculos políticos. Para el lector interesado en la economía europea, esta candidatura es clave: un presidente español del BCE implicaría una mayor sensibilidad hacia los problemas del sur de Europa, como la inflación o la deuda. Habrá que esperar.

