Un informe de Ceta Capital Humano revela que logística, petróleo, minería, agroindustria y hotelería concentran las mayores búsquedas de personal. Las empresas exigen ahora habilidades digitales incluso en puestos operativos.
El mercado laboral español atraviesa una transformación profunda. Ya no basta con la experiencia tradicional: las empresas buscan candidatos que combinen conocimientos técnicos con competencias digitales, incluso en los perfiles más operativos. Así lo refleja el Informe de Datos Laborales del primer semestre de 2026 elaborado por Ceta Capital Humano, que analiza las tendencias de contratación a partir del monitoreo de avisos de empleo y estadísticas oficiales.
La logística se consolida como uno de los grandes motores de empleo. El auge del comercio electrónico ha disparado la necesidad de operarios de picking, clarkistas y analistas de ruteo. En muchos casos, las empresas deben cubrir estas vacantes en menos de tres días debido a la alta rotación del sector. Pero incluso en estos puestos, el manejo de sistemas de gestión y aplicaciones logísticas se ha convertido en un requisito indispensable.
El sector de Oil & Gas mantiene una demanda constante, impulsada por la expansión de yacimientos como Vaca Muerta. Las compañías necesitan operadores de fracking, Company Man, ingenieros y técnicos especializados. El principal desafío ya no es el salario —entre los más altos del mercado—, sino la escasez de profesionales cualificados para cubrir las vacantes.
La minería sigue una tendencia similar. El crecimiento de los proyectos vinculados al litio sostiene una fuerte demanda de técnicos electromecánicos, geólogos e ingenieros, especialmente en el noroeste del país. Para atraer talento hacia zonas alejadas de los grandes centros urbanos, las empresas han mejorado las condiciones de habitabilidad y los beneficios adicionales.
En la agroindustria, la creciente mecanización ha cambiado el perfil buscado. Ya no es suficiente con la experiencia de campo: ahora se valoran trabajadores capaces de operar maquinaria inteligente, utilizar software de gestión agrícola y adaptarse a procesos automatizados. La demanda de técnicos agrónomos y personal especializado también continúa al alza.
La hostelería y la gastronomía completan el grupo de sectores que más personal incorporan. Predominan las contrataciones de jóvenes para tareas operativas y de atención al cliente. Sin embargo, las empresas se enfrentan a elevados niveles de rotación y han comenzado a competir no solo con mejores salarios, sino también con beneficios como el desarrollo profesional, la flexibilidad horaria y el llamado “salario emocional”.
Más allá de los sectores concretos, el informe identifica un cambio transversal en los criterios de contratación. Las empresas priorizan cada vez más a candidatos con conocimientos digitales, capacidad para trabajar junto a procesos automatizados y disposición para formarse de manera continua. “El gran cambio en el escenario laboral actual no está en los puestos que desaparecen, sino en los que se transforman”, explica Soledad Curbelo, coordinadora de Reclutamiento y Selección de Ceta Capital Humano.
Para quienes buscan empleo, la clave está en adquirir habilidades tecnológicas básicas, incluso si se opta por un perfil operativo. Los cursos de manejo de software logístico, herramientas de gestión agrícola o sistemas de ruteo pueden marcar la diferencia en los procesos de selección. La formación continua se ha convertido en un factor diferencial en un mercado donde la demanda de talento cualificado supera la oferta.
El informe de Ceta Capital Humano anticipa que esta tendencia se mantendrá en los próximos meses. Sectores como la logística y la minería seguirán generando empleo, pero con exigencias cada vez más altas en competencias digitales. Los trabajadores que logren adaptarse a esta nueva realidad serán los que consigan empleo más rápido y con mejores condiciones.

