La votación de este martes en el Congreso anticipa un rechazo a los objetivos de déficit 2027-2029, con Junts, PP y Vox en contra. El Gobierno mantiene su plan de presentar las cuentas públicas, pero el camino se complica.
El Congreso de los Diputados vota este martes la senda de estabilidad para el periodo 2027-2029, un paso previo a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2027. Todo apunta a que será rechazada por el voto en contra de Junts, junto a PP y Vox. El rechazo anticipa una tramitación complicada para las primeras cuentas de la legislatura, aunque el Gobierno mantiene su intención de presentarlas dentro de los plazos habituales.
Déficit del 1,5% en 2029 y techo de gasto récord
La senda de estabilidad reproduce el calendario de reducción del déficit previsto en el plan fiscal y estructural: el 1,8% del PIB en 2027, el 1,6% en 2028 y el 1,5% en 2029. Junto a la senda, el Gobierno informa al Congreso del límite de gasto no financiero, fijado en 226.032 millones de euros, una cifra récord que no requiere aprobación de las Cortes.
Según el ministro de Hacienda, Arcadi España, este techo de gasto, un 6,6% superior al gasto nacional de este año (o un 4,6% si se descuentan los fondos europeos de 2026), permitirá elaborar unos presupuestos "ambiciosos en lo social y responsables en lo fiscal", según declaraciones recogidas en el comunicado oficial.
¿Qué pasa si la senda es rechazada?
Si, como se prevé, el Congreso rechaza la senda de estabilidad, el Gobierno deberá volver a aprobarla en Consejo de Ministros en el plazo de un mes, ya sea con el mismo texto o con uno nuevo. En este último caso, tendría que pasar de nuevo por el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Si el Congreso la aprueba pero el Senado la veta, el texto regresará a la Cámara Baja, que podrá levantar ese veto. En cambio, si ambas propuestas fueran rechazadas por las Cortes, entrarían en vigor los objetivos pactados con Bruselas, que mantienen las mismas metas de déficit pero eliminan el margen presupuestario para las comunidades autónomas, que tendrían que alcanzar el equilibrio fiscal.
La propuesta del Gobierno reserva para las comunidades autónomas un límite de déficit del 0,1% del PIB en 2027, 2028 y 2029, lo que supone un margen de gasto de 5.849 millones de euros durante ese periodo. Para el lector interesado en la economía pública, el rechazo de la senda implica que las comunidades autónomas perderían ese colchón fiscal, viéndose obligadas a ajustar sus cuentas sin margen de déficit. El Gobierno tendrá un mes para rehacer su propuesta, y si no logra consenso, Bruselas impondrá unas reglas más estrictas para las autonomías. La fecha clave es la votación de este martes; el resultado marcará el ritmo de la tramitación presupuestaria.
¿Qué es la senda de estabilidad y para qué sirve?
Es el plan de reducción del déficit público para los próximos años, necesario para elaborar los Presupuestos Generales del Estado.
¿Qué pasa si el Congreso rechaza la senda de déficit?
El Gobierno tiene un mes para aprobar una nueva en Consejo de Ministros. Si vuelve a ser rechazada, se aplican los objetivos de Bruselas, más estrictos para las comunidades autónomas.
¿Cómo afecta a las comunidades autónomas el rechazo?
Si se rechaza la senda, las autonomías perderían el margen de déficit del 0,1% del PIB y deberían equilibrar sus cuentas, lo que reduce su capacidad de gasto.

