La deuda de los hogares cayó al 42,5% del PIB, su nivel más bajo desde 1999, y la riqueza financiera neta alcanzó un récord de 2,7 billones. Sin embargo, el analista Marc Vidal advierte de que la deuda absoluta subió un 4% y que la mejora se debe al crecimiento del PIB nominal por la inflación.
El analista económico Marc Vidal ha puesto el foco en la letra pequeña de los últimos datos del Banco de España sobre la deuda de los hogares. Aunque las cifras oficiales muestran una caída al 42,5% del PIB, el nivel más bajo desde 1999, Vidal advierte de que la deuda en términos absolutos no ha disminuido, sino que ha aumentado.
El truco del PIB nominal
Según los datos del Banco de España, la deuda de los hogares en euros subió un 4%, pasando de 700.000 millones a cerca de 728.000 millones. La paradoja se explica porque el PIB nominal, impulsado por la inflación, creció más rápido que la propia deuda. Así, el porcentaje sobre el PIB se reduce, pero la cantidad adeudada es mayor.
Vidal califica este fenómeno como una 'disolución' de la deuda, más que una amortización real.
No es que los hogares estén saldando sus créditos, no, no, es que los están disolviendoafirma el inversor. Según él, se trata del mismo mecanismo que usaron los gobiernos europeos para licuar su deuda durante la posguerra.
Riqueza récord que no llega a todos
El Banco de España también destaca que la riqueza financiera neta de las familias alcanzó un récord de 2,7 billones de euros, un 9,3% más que el año anterior. Sin embargo, Vidal señala que esta riqueza proviene principalmente de la revalorización de acciones y fondos, no de un nuevo ahorro de las familias.
Esto tiene una consecuencia directa en la desigualdad: esos activos revalorizados se concentran en las familias que ya tenían capacidad de ahorro. En un país donde el 1% más rico acumula en torno al 30% del patrimonio, el incremento del 9,3% en la riqueza agregada multiplica lo que ya tenían los que tenían. Mientras, la OCDE advierte de que el poder adquisitivo del salario medio se quedará congelado en los próximos dos años.
Una maniobra de negociación en Europa
Marc Vidal introduce una reflexión sobre el 'timing' de estas cifras. El analista apunta que todo este baile de cifras positivas aparece justo cuando España defiende en el Eurogrupo un mecanismo de deuda conjunta europea. La presentación optimista de la economía nacional podría ser una estrategia negociadora: cuanto más sólida parezca la economía, mejor para negociar. Vidal concluye que la publicación de estos datos no es casualidad.
Para el lector interesado en la economía doméstica, la clave es entender que la reducción de la deuda sobre el PIB no implica que los hogares estén menos endeudados en términos absolutos. Además, la riqueza récord no beneficia a la mayoría, sino a quienes ya poseen activos financieros. La próxima publicación de datos del Banco de España, prevista para el trimestre siguiente, mostrará si esta tendencia se consolida o si el 'truco' del PIB nominal se desvanece con una posible moderación de la inflación.
¿Por qué baja la deuda de los hogares sobre el PIB si la deuda absoluta sube?
Porque el PIB nominal crece más rápido que la deuda debido a la inflación, lo que reduce el porcentaje aunque la cantidad adeudada sea mayor.
¿La riqueza récord de los hogares beneficia a todos?
No, la riqueza récord proviene de la revalorización de acciones y fondos, que se concentran en las familias con mayor capacidad de ahorro, aumentando la desigualdad.

