La Generalitat Valenciana reforma el decreto de notificaciones de la ATV para eliminar la obligación de enviar una carta postal antes de incluir a un contribuyente en el sistema electrónico. El cambio busca ahorrar los más de 500.000 euros gastados en papel en los últimos cuatro años.
La Agencia Tributaria Valenciana (ATV) se prepara para un cambio de calado en su sistema de comunicaciones con los contribuyentes. El organismo que dirige la Generalitat dejará de estar obligado a notificar por carta la inclusión de oficio en su sistema de notificaciones electrónicas. La reforma del decreto que regula este proceso se encuentra ya en fase de audiencia ciudadana y, según fuentes de la Conselleria de Hacienda, persigue un doble objetivo: agilizar los trámites y reducir el gasto público.
El coste de las notificaciones postales ha sido uno de los principales motores del cambio. Entre 2022 y 2025, la ATV ha destinado alrededor de medio millón de euros al envío de cartas en papel. De esa cantidad, más de 170.000 euros corresponden a comunicaciones que nunca llegaron a su destino. En concreto, de las 62.204 notificaciones enviadas en ese periodo, más de un tercio resultaron infructuosas, lo que ha obligado a la Administración a buscar domicilios alternativos y, en muchos casos, a recurrir a la notificación por comparecencia.
La ineficiencia del sistema actual es aún más evidente si se atiende al volumen de personas jurídicas que interactúan con la ATV. Más de 190.000 entidades han tenido algún movimiento en el sistema de gestión, pero solo un 18% ha logrado incorporarse al censo de notificaciones electrónicas. La Generalitat estima que, de haber tenido que aplicar el procedimiento tradicional a todas ellas, el coste postal se habría disparado por encima del millón y medio de euros, y el de las notificaciones fallidas habría superado el medio millón.
La reforma que ahora se tramita cambia por completo la lógica del proceso. Con la nueva normativa, la inclusión en el censo de notificaciones electrónicas se producirá de forma automática desde la primera notificación electrónica que sea aceptada o que pueda entenderse como rechazada. Es decir, ya no será necesario un paso previo en papel. Según la Conselleria de Hacienda, “el papel pasa a ser residual” y se evita que un contribuyente quede fuera del sistema por el mero hecho de haber rechazado una comunicación postal.
Eso sí, la entrada en el censo no será irreversible. Las personas o entidades que hayan sido incluidas de oficio podrán solicitar su salida una vez que dejen de concurrir las circunstancias que motivaron su incorporación. Para ello, deberán presentar una solicitud expresa a través de la sede electrónica de la Generalitat Valenciana. La ATV dispondrá de dos meses para resolverla; si transcurre ese plazo sin respuesta, el contribuyente podrá entender estimada su petición por silencio administrativo positivo.
La reforma también introduce un cambio relevante para quienes entraron en el sistema de forma voluntaria pero que ahora, por su condición, están obligados a permanecer en él. El nuevo texto impide la salida de aquellos contribuyentes que, aunque accedieron voluntariamente, ya no cumplen los requisitos para estar sujetos a la notificación electrónica obligatoria. Con esta medida, la Generalitat pretende evitar vacíos legales y garantizar la continuidad del sistema.
El decreto se encuentra en período de audiencia ciudadana desde el pasado sábado y durante 15 días naturales los interesados podrán presentar alegaciones. Una vez aprobado, el cambio supondrá un alivio tanto para las arcas públicas como para los contribuyentes, que dejarán de recibir cartas innecesarias y verán agilizados sus trámites con la Agencia Tributaria Valenciana.
Para los contribuyentes, la principal novedad práctica es que, a partir de la entrada en vigor de la reforma, la notificación electrónica será la vía ordinaria y el papel quedará relegado a casos excepcionales en los que no sea posible el acceso al sistema. Quienes ya estén dados de alta en la sede electrónica de la Generalitat no tendrán que hacer nada; quienes sean incluidos de oficio recibirán su primera notificación por vía telemática y, a partir de ahí, formarán parte del censo de forma automática.

