El Estatuto de los Trabajadores reconoce un permiso retribuido de 6 horas semanales para buscar empleo durante el preaviso de un despido objetivo, pero apenas se solicita. Te contamos cómo funciona y qué requisitos exige.
Los trabajadores afectados por un despido objetivo tienen derecho a un permiso retribuido de seis horas a la semana para buscar un nuevo empleo durante el periodo de preaviso. Así lo recoge el artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores, una herramienta diseñada para facilitar la reinserción laboral sin pérdida salarial.
A pesar de su existencia, este permiso es poco conocido y apenas se solicita, según alertan fuentes del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Muchos empleados desconocen que pueden ausentarse de su puesto para acudir a entrevistas o realizar trámites en oficinas públicas sin que la empresa descuente cantidad alguna de su nómina.
El permiso solo aplica en despidos por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, así como en expedientes de regulación de empleo. Quedan excluidos los ceses disciplinarios y la finalización de contratos temporales comunes.
Para ejercer este derecho, el trabajador debe estar en periodo de preaviso, que es de al menos 15 días naturales. Durante esas dos semanas, puede disponer de las seis horas semanales de forma flexible, aunque los expertos recomiendan comunicar por escrito los días y franjas horarias elegidas para evitar conflictos con la empresa.
Si el contrato es a tiempo parcial, las horas se reducen proporcionalmente a la jornada efectiva. Por ejemplo, un trabajador al 50% de jornada tendría derecho a tres horas semanales.
Obligaciones de la empresa y plazos
La empresa debe abonar íntegramente esas seis horas como si el empleado estuviera trabajando. Cualquier negativa injustificada puede ser denunciada ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social o mediante acciones legales en la jurisdicción social.
Además del permiso, el despido objetivo conlleva una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, y debe abonarse en el momento de la comunicación escrita del cese. Si la empresa se retrasa en el pago, se aplica un interés de demora del 4% anual, según lo establecido en la normativa laboral.
Es recomendable conservar un registro detallado de las gestiones realizadas durante esas horas libres. Aunque la ley no exige justificantes, tener constancia puede ser útil en caso de que la empresa cuestione el uso del permiso.
Este derecho, aunque poco utilizado, supone un respiro para quienes enfrentan un despido y necesitan recolocarse rápidamente. La clave está en conocerlo y solicitarlo formalmente durante el preaviso.

