La ocupación descendió en 25.100 personas entre abril y junio, el mayor retroceso para este periodo desde 2010, excluyendo 2020. La tasa de paro sube al 11,6%.
El mercado laboral canario ha entrado en una fase de moderación. Así lo refleja la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, que sitúa la pérdida de empleo en 25.100 personas respecto al trimestre anterior, el mayor descenso para este periodo desde 2010, sin contar el año 2020 por el impacto de la pandemia.
El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé, ha señalado que los datos confirman una normalización tras varios años de intenso crecimiento. “El segundo trimestre suele ser menos favorable para el empleo en Canarias que en el conjunto del país por una cuestión de estacionalidad”, ha explicado, pero ha añadido que el descenso también refleja una economía que crece a un ritmo más contenido.
La caída de la ocupación se concentró casi por completo en el sector servicios, con 24.400 empleos menos. La industria también registró un descenso, aunque de menor intensidad. En cambio, la comparación interanual sigue siendo positiva: los servicios suman 15.300 ocupados más que hace un año.
A pesar del retroceso trimestral, Canarias mantiene una base sólida con 1.035.500 personas trabajando, una de las cifras más altas de su historia. En el último año se han creado 13.500 empleos. “Estos datos ponen de manifiesto que la evolución sigue siendo positiva en términos anuales, aunque con un menor dinamismo”, ha afirmado Sesé.
La población activa disminuyó en 25.700 personas, hasta 1.171.400, lo que explica que el paro apenas aumentara en 600 personas, alcanzando los 135.900 desempleados. La tasa de paro se situó en el 11,6%, dos décimas más que en el trimestre anterior. La mejora del conjunto del país amplió el diferencial con la media nacional hasta los 1,7 puntos porcentuales, interrumpiendo la convergencia iniciada a comienzos de año.
Tanto el empleo público como el privado descendieron durante el trimestre. No obstante, en términos interanuales la creación de empleo se sustenta casi exclusivamente en el sector privado, que suma 13.500 ocupados más que hace un año.
Para la Cámara de Comercio, estos datos subrayan la necesidad de abordar los retos estructurales de la economía canaria. Cerca de un tercio de los parados llevan más de dos años buscando trabajo, lo que evidencia la dificultad para reincorporar al mercado laboral a parte de la población desempleada. Sesé ha insistido en la importancia de reforzar las políticas de formación y recualificación profesional.
“El escenario económico continúa siendo favorable y confiamos en que el segundo semestre permita recuperar parte del empleo perdido”, ha declarado. Sin embargo, ha advertido de que el crecimiento futuro dependerá cada vez menos de la cantidad de empleo y “cada vez más de nuestra capacidad para mejorar la productividad, disponer del talento que demandan las empresas, adaptar la formación a las necesidades del tejido productivo y actuar sobre factores como el absentismo laboral o el acceso a la vivienda”.
La evolución del mercado laboral canario en los próximos meses estará marcada por la temporada estival, que tradicionalmente corrige parte del ajuste del segundo trimestre. No obstante, las previsiones apuntan a una creación de empleo más moderada que en ejercicios anteriores.

