El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y la CEOE Tenerife han debatido este jueves sobre el reto de la productividad. El Informe Anual 2025 del organismo sitúa la brecha con Europa en 25 años al ritmo actual.
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y el Comité Ejecutivo de CEOE Tenerife se reunieron este jueves en el Real Casino de Tenerife para abordar uno de los grandes desafíos estructurales de la economía española: la productividad. El encuentro, que contó con una amplia representación del tejido empresarial canario, giró en torno a las conclusiones del Informe Anual 2025 del Banco de España, que alerta de que, al ritmo actual, la brecha de productividad con la Unión Europea no se cerrará hasta 2050.
Una brecha que se estrecha, pero muy despacio
Según explicó Escrivá, la economía española mantiene un crecimiento diferencial respecto a Europa, impulsado por factores como la bajada de los precios de la energía, el dinamismo del mercado laboral y la eficiencia del capital turístico. Sin embargo, advirtió de que "este mejor desempeño no nos debe hacer olvidar los importantes retos que tenemos por delante, como la brecha de productividad todavía abierta entre nosotros y nuestros principales socios europeos".
El informe señala que, aunque la distancia se está reduciendo, el ritmo es insuficiente. "En los últimos años se está estrechando, pero al ritmo actual tendríamos que esperar hasta 2050 para cerrarla completamente", afirmó el gobernador. Para acelerar este proceso, Escrivá subrayó la necesidad de "aprovechar las oportunidades que brinda la transformación tecnológica y la inteligencia artificial, y actuar sobre nuestra gran densidad y fragmentación normativa".
Empresas pequeñas, financiación escasa y regulación densa
El presidente de CEOE Tenerife, Pedro Alfonso, abrió el encuentro con una reflexión: "Las cifras describen el presente, pero son las tendencias las que construyen el mañana". Alfonso destacó que los grandes debates económicos ya no se limitan al crecimiento o la inflación, sino que pasan por responder a cuestiones estructurales como la productividad, la digitalización o la competitividad internacional.
Entre los principales problemas identificados por el informe del Banco de España destacan la falta de tamaño de las empresas españolas, la escasa diversificación de las fuentes de financiación y una regulación excesivamente densa que lastra la competitividad. "Somos una economía abierta, conectada con el exterior y especialmente sensible a todo aquello que sucede más allá de nuestras costas", recordó Alfonso, en alusión a la influencia de los mercados financieros y las instituciones europeas en las decisiones de inversión y empleo en España.
El encuentro también sirvió para debatir el papel de la inteligencia artificial y la innovación como motores de la productividad. Según los datos del Banco de España, la adopción de estas tecnologías es aún baja en el tejido empresarial español, especialmente entre las pymes, que representan la mayoría del tejido productivo. "Hay que acelerar la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial para reforzar la competitividad del país", señaló Escrivá.
Canarias, un laboratorio de retos estructurales
La elección de Tenerife para este debate no fue casual. Canarias, como economía abierta y dependiente del exterior, sufre de forma acusada los problemas de productividad y financiación que afectan al conjunto de España. Con este encuentro, CEOE Tenerife ha querido situar esos debates "donde deben estar: en la agenda de quienes cada día crean empleo, invierten y toman decisiones que condicionan el futuro económico de Canarias", según la organización.
Para los empresarios canarios, el mensaje de Escrivá fue claro: la productividad no es solo un indicador macroeconómico, sino una cuestión que afecta directamente a la capacidad de crecer, innovar y competir. El gobernador insistió en que "hay que aprovechar las oportunidades que brinda la transformación tecnológica" y pidió una regulación más eficiente que facilite el crecimiento empresarial.
El próximo paso, según fuentes de CEOE, será trasladar estas conclusiones a las administraciones públicas y seguir trabajando en propuestas concretas para mejorar la productividad. Mientras tanto, el reloj sigue corriendo: 2050 está a solo 24 años, y el margen para cerrar la brecha se reduce.
¿Cuándo se cerrará la brecha de productividad con Europa?
Al ritmo actual, la brecha de productividad de España con la UE no se cerrará hasta 2050, según el Banco de España.
¿Qué factores frenan la productividad en España?
El informe del Banco de España señala el pequeño tamaño empresarial, la escasa diversificación financiera y la densidad regulatoria como principales lastres.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en la productividad?
El Banco de España y CEOE coinciden en que la adopción de IA e innovación es clave para acelerar el cierre de la brecha de productividad.

