La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026 muestra un incremento del desempleo en Andalucía de 5.400 personas, hasta los 627.100 parados, pese a que la ocupación alcanzó un máximo histórico de 3.681.200 empleos.
El mercado laboral andaluz ha registrado una evolución contradictoria entre abril y junio de 2026. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de parados aumentó en 5.400 personas respecto al trimestre anterior, un 0,9% más, hasta situarse en 627.100 desempleados. Esta cifra eleva la tasa de paro al 14,56%.
Sin embargo, el mismo periodo también ha sido testigo de un crecimiento histórico de la ocupación. Andalucía sumó 63.300 nuevos empleos, alcanzando los 3.681.200 ocupados, el nivel más alto jamás registrado en un segundo trimestre desde que existen datos. La población activa también creció de forma notable: 68.700 personas más, hasta un total de 4.308.300.
En comparación interanual, el desempleo aumentó en 8.500 personas, mientras que la ocupación creció en 134.500 empleos y la población activa se incrementó en 143.000 personas. Estos datos reflejan una realidad dual: más personas trabajando que nunca, pero también más personas buscando empleo sin éxito.
El análisis por sexos muestra comportamientos opuestos. El desempleo femenino descendió en 11.800 mujeres durante el trimestre, un 3,5% menos, mientras que el masculino aumentó en 17.200 personas, un 6% más. Al cierre del periodo, Andalucía contaba con 324.800 mujeres paradas (tasa de paro femenina del 16,38%) y 302.300 hombres en paro (tasa del 13%).
Entre los menores de 25 años, la situación es especialmente preocupante: el paro juvenil creció en 2.800 personas, situando la tasa en el 30,91%. Esto significa que casi uno de cada tres jóvenes andaluces que busca trabajo no lo encuentra.
En cuanto a la calidad del empleo, los datos de la EPA reflejan avances en la estabilidad laboral. El número de asalariados con contrato indefinido aumentó en 43.800 personas, mientras que los temporales crecieron en 23.500. Del total de 3.123.300 asalariados en Andalucía, 2.526.500 tenían un contrato fijo, lo que representa el 80,89% del total, frente a 596.800 con contrato temporal (19,11%).
El sector privado fue el principal motor de la creación de empleo, con 66.900 nuevos puestos de trabajo, hasta alcanzar los 3.021.000 ocupados. Por el contrario, el sector público perdió 3.500 empleos, quedando en 660.300 trabajadores. El empleo a tiempo completo aumentó en 39.700 personas, mientras que el trabajo a tiempo parcial lo hizo en 23.600.
Por ramas de actividad, el desempleo solo descendió en los servicios, con 26.900 parados menos. En cambio, aumentó entre quienes buscaban su primer empleo o llevaban más de un año sin trabajar, así como en la agricultura, la construcción y la industria.
En el contexto nacional, Andalucía destacó por ser la comunidad que más incrementó el paro en términos absolutos durante el trimestre, con esos 5.400 nuevos desempleados, seguida de Murcia y Asturias. En el lado opuesto, Cataluña, Baleares y la Comunitat Valenciana registraron los mayores descensos del paro. En creación de empleo, todas las comunidades salvo Canarias y Galicia aumentaron la ocupación. Cataluña lideró con 130.800 nuevos ocupados, seguida de Baleares (108.000) y Andalucía (63.300).
A nivel nacional, los datos de la EPA fueron más positivos. El paro cayó en 213.300 personas durante el segundo trimestre, un 7,87% menos, situando la tasa de paro en el 9,87%, la más baja desde 2008. La ocupación alcanzó un récord histórico de 22.779.000 trabajadores, con un aumento de 486.000 empleos. El Ministerio de Economía destacó que, en términos desestacionalizados, el empleo mantiene un ritmo anual de creación superior al medio millón de puestos de trabajo por sexto trimestre consecutivo, impulsado por el sector privado y la contratación indefinida.
Para los trabajadores andaluces, estos datos suponen una realidad agridulce: nunca ha habido tantas personas con empleo, pero al mismo tiempo el paro no logra reducirse debido al fuerte incremento de la población activa. La tasa de paro del 14,56% sigue siendo elevada en comparación con la media nacional, y el paro juvenil, con un 30,91%, es un desafío persistente. La evolución futura dependerá de la capacidad de la economía andaluza para seguir generando empleo a un ritmo que absorba la creciente oferta de trabajadores.

