La filial brasileña de Telefónica, Vivo, obtuvo un beneficio neto de 486 millones de euros en el primer semestre, el mayor crecimiento interanual para este periodo en tres años. El empuje del pospago y la fibra impulsaron los resultados.
Telefónica Brasil, la filial del grupo español que opera bajo la marca Vivo, cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 2.915 millones de reales, equivalentes a unos 486 millones de euros al cambio utilizado por la compañía. La cifra supone un incremento interanual del 17,9%, el mayor avance para un periodo enero-junio de los últimos tres años.
En el segundo trimestre, el beneficio neto alcanzó los 1.572,5 millones de reales (unos 270 millones de euros), un 17% más que en el mismo periodo de 2025. Los ingresos netos del trimestre sumaron 15.757,4 millones de reales (2.711 millones de euros), tras crecer un 7,6% interanual.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 6.580,8 millones de reales (1.132 millones de euros), un 10,9% más, con un margen del 41,8%, que mejora en 1,3 puntos porcentuales respecto a hace un año y alcanza su nivel más alto desde el tercer trimestre de 2023.
Las inversiones aumentaron un 6,1%, hasta los 2.588,5 millones de reales, lo que representa el 16,4% de la facturación. Más del 75% de esos recursos se destinaron a infraestructuras móviles y fijas para reforzar la cobertura y atender la creciente demanda de datos.
El flujo de caja operativo creció un 14,3%, hasta los 3.992,3 millones de reales, reflejando la solidez financiera de la operadora.
Por segmentos, los ingresos por servicios móviles alcanzaron los 10.183 millones de reales en el segundo trimestre, un 6,6% más. El pospago sigue siendo el motor principal: su facturación creció un 7,9% y ya representa el 87% de los ingresos por servicios móviles. La base de clientes de pospago llegó a 73,2 millones de accesos, un 6,9% más interanual. Dentro de este segmento, las líneas humanas (excluyendo conexiones máquina a máquina) sumaron 52,4 millones, con 3,6 millones de altas netas en los últimos doce meses.
El ingreso medio por usuario (ARPU) se situó en 53,90 reales, mientras que la tasa de cancelaciones se mantuvo en un mínimo histórico del 1%. Al cierre de junio, Vivo contaba con 105,1 millones de accesos móviles y una base total de 118,8 millones de clientes.
En el negocio fijo, los ingresos por fibra crecieron un 10,7%, impulsados por la expansión de la red y la mayor demanda de banda ancha. Los servicios corporativos y digitales también registraron un avance del 7,8%.
La compañía destacó que el crecimiento del trimestre se apoyó en la solidez del pospago, la fibra y los servicios digitales, así como en la contención de costes, que permitió mejorar la rentabilidad.
Para el inversor, estos resultados refuerzan la posición de Telefónica Brasil como una de las filiales más rentables del grupo, con un margen Ebitda superior al 40% y un flujo de caja creciente. La operadora continúa invirtiendo en redes de nueva generación para sostener el crecimiento a largo plazo.
Los resultados completos del semestre se publicaron el pasado 24 de julio y están disponibles en la página de relaciones con inversores de Telefónica Brasil.

