El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo ha decidido mantener sin cambios los tres tipos de interés oficiales, con el de depósito en el 2,25%, en un contexto de alta volatilidad en los precios de la energía.
El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés en sus niveles actuales, según ha anunciado este jueves el Consejo de Gobierno. La tasa de depósito se queda en el 2,25%, la de operaciones principales de refinanciación en el 2,40% y la de facilidad marginal de préstamo en el 2,65%.
La decisión llega en un momento de elevada incertidumbre por la evolución de los precios energéticos, que se mantienen muy volátiles y en niveles muy superiores a los anteriores al conflicto en Oriente Próximo.
El BCE ha señalado que el impacto inflacionista de este shock energético aún no se ha manifestado por completo, por lo que mantiene la vigilancia sobre sus efectos directos e indirectos, así como sobre los posibles efectos de segunda ronda.
La institución que preside Christine Lagarde reafirma su compromiso con el objetivo de que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo, y para ello se guiará por los datos entrantes, evaluando reunión a reunión la evolución de la economía y la transmisión de la política monetaria.
En cuanto a los programas de compra de activos, tanto el APP (programa de compras de activos) como el PEPP (programa de compras de emergencia pandémica) siguen reduciéndose a un ritmo medido y predecible, ya que el Eurosistema ha dejado de reinvertir los pagos de principal de los valores que vencen.
El BCE ha recordado que dispone del Instrumento de Protección de la Transmisión (TPI) para contrarrestar dinámicas de mercado desordenadas que amenacen la transmisión de la política monetaria en la zona euro, lo que le permite cumplir mejor su mandato de estabilidad de precios.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ofrecerá una rueda de prensa a las 14:45 (hora central europea) para explicar con detalle las razones de esta decisión.
Para los ciudadanos y las empresas de la eurozona, el mantenimiento de los tipos supone que el coste del crédito no variará por ahora, aunque el BCE sigue sin comprometerse con una senda futura determinada. Los mercados financieros estarán atentos a las palabras de Lagarde en busca de pistas sobre los próximos movimientos.

