La Agencia Tributaria Valenciana ha certificado un ahorro fiscal de 469,8 millones de euros desde 2023, con 293,1 millones concentrados en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
La Comunitat Valenciana ha ahorrado 469,8 millones de euros en impuestos autonómicos desde 2023, según los datos de la Agencia Tributaria Valenciana (ATV) al cierre de junio de 2026. La mayor parte, 293,1 millones, se ha concentrado en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
El desglose, detallado por la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública en un comunicado, muestra que 275,9 millones proceden de la bonificación en sucesiones y 17,2 millones de las donaciones. En este último capítulo, además, ha crecido el número de operaciones, lo que indica una mayor movilización patrimonial entre los ciudadanos.
En el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el ahorro total ha sido de 64,7 millones de euros. Las nuevas tarifas, aplicadas desde 2024, han supuesto una rebaja media de 1.388 euros por declaración. Los jóvenes que compran su primera vivienda y las familias numerosas han sido los más beneficiados, según la Generalitat.
La reforma fiscal del Consell —impulsada por el pacto entre PP y Vox que sostiene al president Juanfran Pérez Llorca— no se ha limitado a los tributos de gestión autonómica. También incorpora deducciones en el IRPF para rentas bajas y colectivos vulnerables. La Generalitat ha destacado que estas medidas han beneficiado especialmente a jóvenes en la compra de su primera vivienda, así como a personas con discapacidad, familias numerosas y víctimas de violencia de género.
El conseller José Antonio Rovira defendió la necesidad de estas medidas: «Era necesaria, y los ciudadanos ya están viendo los resultados». Además, avanzó que el Consell prepara una nueva rebaja del IRPF autonómico para los próximos ejercicios. Desde junio de 2026 ya está en vigor una bonificación adicional del 25 % en Sucesiones para el grupo III (hermanos y sobrinos), junto a una reducción de tipos en Transmisiones.
«Era necesaria, y los ciudadanos ya están viendo los resultados», defendió el conseller José Antonio Rovira.
Los datos de la Agencia Tributaria llegan en un momento en que el Consell busca consolidar su perfil fiscal como seña de identidad del nuevo gobierno, heredero de las rebajas iniciadas por el anterior Ejecutivo de Carlos Mazón pero ampliadas con nuevas medidas bajo el mandato de Pérez Llorca.
A nivel nacional, la Comunitat Valenciana se ha convertido en uno de los laboratorios del giro fiscal a la baja que el PP defiende en las autonomías donde gobierna. Con estas cifras, Valencia se sitúa ya entre las comunidades con menor tributación por Sucesiones, por detrás de Madrid pero a la altura de Andalucía o Murcia, en un contexto de creciente competencia fiscal entre regiones. El Ministerio de Hacienda mantiene su vigilancia sobre el impacto recaudatorio, aunque hasta ahora no ha activado ningún mecanismo de compensación.
La oposición de PSPV y Compromís insiste en que estas políticas benefician sobre todo a las rentas altas y restan recursos para servicios públicos esenciales. Sin embargo, el Consell defiende que el ahorro fiscal es una conquista tangible para miles de familias valencianas.
La proyección inmediata pasa por la anunciada reforma del IRPF autonómico, que podría incluir nuevas deducciones y una rebaja de tipos en los tramos medios. El conseller Rovira no ha precisado plazos, pero fuentes del Consell apuntan a que el anteproyecto podría llegar a las Corts Valencianes en el último trimestre de 2026. Mientras, las medidas ya en vigor siguen engordando la factura del ahorro fiscal, un argumento que el gobierno de Pérez Llorca explotará en el próximo debate de presupuestos.

