El delegado interino de Reta, Daniel Civetta, aseguró que el desvío vehicular durante la tercera edición de la Fiesta de la Empanada Costera se debió a la alta afluencia de público y a razones de seguridad, tras las quejas del responsable del Parador La Pausa.
El delegado interino de Reta, Daniel Civetta, salió al cruce de las críticas formuladas por Emmanuel Monforte, concesionario del Parador La Pausa, quien denunció que el corte de la calle 48 durante la tercera edición de la Fiesta de la Empanada Costera perjudicó el acceso de sus clientes. Civetta explicó que la medida fue adoptada por seguridad, ante la masiva concurrencia que superó todas las previsiones.
“La fiesta tomó una dimensión que no estaba pensada, superó todas las expectativas y había mucha gente sobre la calle”, afirmó el funcionario en declaraciones al programa “Cosas que pasan”. Según detalló, entre las 16 y las 18 horas el tránsito fue desviado por un camino alternativo dentro del parque recreativo para evitar riesgos, especialmente por la presencia de niños, peatones y combis que transportaban visitantes.
Civetta subrayó que el objetivo no era cerrar el acceso al parador, sino derivar el flujo vehicular para garantizar la seguridad de todos los asistentes. “No quedó cerrada la calle para acceder al lugar, solo se derivó el tránsito por un camino alternativo”, precisó. La medida afectó directamente al Parador La Pausa, cuyo responsable había manifestado públicamente su malestar por la pérdida de clientes durante una de las jornadas de mayor movimiento turístico de las vacaciones de invierno.
El delegado interino reconoció que la situación generó inconvenientes y que se trata de “cosas a corregir para que nadie se sienta perjudicado”. Aseguró que la intención era que todos los sectores pudieran beneficiarse del movimiento turístico generado por la fiesta, pero admitió que el importante caudal de visitantes obligó a reorganizar la circulación vehicular de forma improvisada.
La Fiesta de la Empanada Costera, que este año celebró su tercera edición, convocó a un público muy superior al esperado, lo que desbordó la capacidad de organización prevista. El desvío del tránsito buscó evitar accidentes en una zona donde confluyen peatones, vehículos particulares y transporte de pasajeros. Sin embargo, la decisión no fue comunicada con antelación a los comerciantes de la zona, lo que generó el malestar de Monforte.
Desde el municipio no se han anunciado aún medidas concretas para futuras ediciones, pero Civetta dejó entrever que se evaluarán cambios en la planificación del tránsito para compatibilizar la seguridad con el acceso a los establecimientos. Por ahora, el conflicto queda abierto a la espera de una reunión entre las partes para buscar una solución de cara a los próximos eventos turísticos en la localidad.
Los comerciantes de la zona costera de Reta siguen de cerca la evolución de este conflicto, ya que la Fiesta de la Empanada se ha convertido en un evento clave para el movimiento turístico y económico de la región. La próxima edición, aún sin fecha confirmada, será el banco de pruebas para ver si se incorporan las mejoras reclamadas.

