viernes, 24 de julio de 2026

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El BCE aplicará factores climáticos a los créditos empresariales como colateral desde 2027

El BCE aplicará factores climáticos a los créditos empresariales usados como colateral desde finales de 2027, con un descuento máximo del 5% para protegerse de riesgos de transición.

Beatriz Lorenzo AguirreBeatriz Lorenzo Aguirre· · 4 min de lectura

El BCE ampliará el uso de factores climáticos en su marco de colateral a los créditos sobre empresas no financieras, para mitigar pérdidas por la transición verde. La medida, que se aplicará como muy pronto a finales de 2027, establece un descuento máximo del 5% sobre el valor final del colateral.

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido incorporar criterios climáticos en la valoración de los créditos sobre empresas no financieras que las entidades usan como garantía en sus operaciones de financiación. La medida, aprobada por el Consejo de Gobierno, pretende blindar al Eurosistema ante posibles pérdidas derivadas de la transición ecológica, como cambios normativos, avances tecnológicos o alteraciones en la demanda de los consumidores.

El nuevo factor climático se aplicará a los denominados credit claims, es decir, préstamos bancarios que las entidades ceden al BCE a cambio de liquidez. Hasta ahora, estos criterios solo afectaban a los activos negociables emitidos por empresas no financieras, como bonos, desde junio de 2026. Con la ampliación, el BCE cubre también la cartera de crédito tradicional, un pilar esencial del colateral en la zona euro.

El objetivo es que el valor de la garantía refleje su exposición real a los riesgos de la transición. Cuanto mayor sea la incertidumbre climática asociada a un crédito, mayor será el descuento que se le aplique. El BCE calcula que el recorte máximo sobre el valor final del colateral —sumando bonos y créditos— no superará el 5%.

El factor climático se determinará a partir de una puntuación de incertidumbre que combina tres elementos: un factor sectorial procedente del último test de estrés climático del Eurosistema, la exposición del deudor a riesgos de transición y el plazo residual del crédito. En caso de que no existan datos a nivel sectorial o de la empresa, el BCE podrá recurrir a información alternativa para evaluar los riesgos.

La medida no será de aplicación inmediata. El BCE prevé implementarla como muy pronto a finales de 2027, y los valores del factor climático se actualizarán anualmente, siguiendo el mismo proceso que para los bonos corporativos. Los factores aplicados a cada crédito concreto no se harán públicos.

Para las entidades financieras españolas, que mantienen un volumen significativo de créditos a pymes y grandes empresas en el balance del BCE, la nueva regla supondrá un ajuste en la gestión del colateral. Los bancos deberán monitorizar la exposición climática de sus prestatarios y, en su caso, aportar más garantías para compensar el descuento aplicado.

El BCE subraya que esta extensión complementa el marco de control de riesgos existente y refuerza la resiliencia de la política monetaria. La institución ya introdujo en julio de 2025 un factor climático para los bonos de empresas no financieras, que entró en vigor el 15 de junio de 2026.

La decisión llega en un momento en que Bruselas acelera su agenda verde y los supervisores bancarios europeos exigen a las entidades que integren el riesgo climático en sus modelos internos. El BCE, como supervisor único, ha reiterado que el cambio climático es una fuente de riesgo financiero que debe gestionarse de forma proactiva.

Los bancos españoles, como el Santander, BBVA o CaixaBank, ya han comenzado a calcular la huella de carbono de sus carteras y a clasificar sus exposiciones según la taxonomía europea. Con la nueva regla del BCE, este trabajo adquiere una dimensión adicional, pues afecta directamente al coste de obtener liquidez.

Desde el BCE recuerdan que la medida no persigue penalizar a determinados sectores, sino proteger al Eurosistema de posibles pérdidas si, ante un shock climático, tuviera que liquidar los activos recibidos como garantía. En todo caso, el descuento máximo del 5% se considera moderado y no debería alterar significativamente las condiciones de financiación.

La actualización anual de los factores climáticos permitirá incorporar la información más reciente sobre emisiones, políticas climáticas y evolución tecnológica. El BCE prevé publicar los criterios detallados para el cálculo del factor antes de la entrada en vigor de la medida.

Beatriz Lorenzo Aguirre

Escrito por

Beatriz Lorenzo Aguirre

Redactora

Periodismo económico por la Carlos III y lectora compulsiva de cuentas anuales. Cafés a destajo, alergia a las notas de prensa vacías y memoria para los ERE; en Iber Empresa escribe de empresas y empleo.