Vietcap y VDSC coinciden en que el crecimiento del PIB y la moderación de la inflación no bastan para sostener la subida del índice VN. El mercado espera una temporada de resultados que justifique las valoraciones actuales.
El índice VN se acerca a la zona de los 1.606-1.979 puntos, según las proyecciones de Vietcap Securities, pero los analistas advierten de que el recorrido alcista dependerá de los beneficios empresariales, no solo de las expectativas macroeconómicas. La moderación de la inflación en junio, que se situó en el 4,7% interanual frente al 5,6% de mayo, ha creado un entorno más favorable, aunque persisten riesgos geopolíticos que podrían reavivar las presiones sobre los precios de la energía.
La Sra. Hoang Thuy Luong, gerente senior del Departamento de Macroeconomía de Vietcap, señala que el descenso de la inflación se debió en parte al acuerdo preliminar de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que hundió los precios del petróleo. Sin embargo, a principios de julio un ataque aéreo estadounidense contra Irán provocó una recuperación de los precios del crudo, lo que indica que la presión inflacionaria podría repuntar si las tensiones geopolíticas se intensifican.
Por otro lado, el Banco Estatal de Vietnam continúa retirando liquidez neta del sistema bancario para aliviar la presión sobre el tipo de cambio, ante un dólar fuerte y sin señales claras de recorte de tipos por parte de la Reserva Federal. Según NH Securities Vietnam (NHSV), este proceso de retirada podría concluir pronto, lo que abriría la puerta a una bajada de los tipos de interés a partir del cuarto trimestre de 2026. Un entorno de tipos más bajos suele impulsar las valoraciones bursátiles, ya que los inversores aceptan ratios P/E más elevados.
La economía vietnamita mantiene un ritmo sólido: el PIB del primer semestre de 2026 creció un 8,18% interanual, la tasa más alta desde el año 2000, según VDSC. Vietcap proyecta un crecimiento anual del 8,5%, superior al 8% de 2025. La producción industrial, las exportaciones y la inversión extranjera directa (IED) siguen siendo los motores principales. La IED registrada alcanzó los 34.700 millones de dólares en el primer semestre, un 61% más que el año anterior, lo que refleja la confianza de los inversores internacionales en el medio y largo plazo.
Sin embargo, la Sra. Nguyen Thi Phuong Lam, directora del Centro de Análisis de VDSC, advierte de que el crecimiento de las ganancias de las empresas cotizadas se concentra en sectores orientados a la demanda interna, como la banca, el inmobiliario y las empresas no financieras. Esto significa que el reflejo del crecimiento del PIB en los beneficios empresariales dependerá más del consumo interno que de las exportaciones. “Un entorno macroeconómico favorable es solo una condición necesaria”, afirma Lam. “Para que el índice VN alcance niveles más altos, la condición suficiente sigue siendo la capacidad de las empresas para lograr un crecimiento de las ganancias acorde con las expectativas del mercado”.
El crédito también muestra signos de moderación: Vietcap prevé un crecimiento del 15,3% en 2026, frente al 19% del año anterior. Esta desaceleración apunta a una transición hacia un modelo de crecimiento más eficiente, basado en la productividad del capital en lugar de la expansión crediticia. La política de exención del impuesto sobre la renta corporativa para pequeñas y medianas empresas de reciente creación podría reforzar el dinamismo del sector privado.
Para los inversores, la clave estará en la próxima temporada de resultados. Si las empresas logran mostrar beneficios sólidos, el índice VN podría continuar su escalada hacia los 1.979 puntos. De lo contrario, las valoraciones actuales, ya elevadas tras el fuerte repunte del primer semestre, podrían corregirse. Los analistas recomiendan prestar atención a los sectores domésticos y a la evolución de las tensiones geopolíticas que afectan a los precios de la energía.

