Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, se suma a las voces que abogan por un alza de tipos. La inflación subyacente se sitúa en el 3,3% y el mercado laboral está en pleno empleo.
La presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, se ha convertido en la última voz destacada en un coro creciente de responsables de política monetaria que consideran necesario subir las tasas de interés para frenar la inflación persistente. Sus declaraciones, realizadas el viernes a través de LinkedIn, preparan un debate intenso de cara a la próxima reunión de la Fed, que podría registrar disidencias.
Una inflación que no cede
Hammack afirmó que la inflación subyacente, medida por el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) básico, probablemente subió un 3,3% en junio. "La inflación persistentemente alta es la mayor preocupación", escribió, subrayando que el mercado laboral se encuentra en su nivel de "pleno empleo".
La presidenta de la Fed de Cleveland señaló que, por primera vez en su gestión, escucha a empresas que piden medidas para frenar la inflación y a consumidores que "no llegan a fin de mes" y expresan una "creciente sensación de desesperación". Hammack, que se incorporó a la Fed en 2024, ya emitió un voto disidente en abril por considerar la política excesivamente acomodaticia.
Más voces a favor de tasas más altas
Los comentarios de Hammack coronan una semana de declaraciones de otros responsables de la Fed. El jueves, la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, también disidente en abril, dijo ante un grupo que la situación requiere "tasas de interés moderadamente más altas". Por su parte, el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, advirtió que si la inflación "no comienza a enfriarse pronto", podría ser apropiado "reconsiderar nuestra postura de política actual".
Todos los responsables han expresado su preocupación por el encarecimiento de los combustibles debido al conflicto en Oriente Medio y por las crecientes presiones de precios derivadas de la rápida construcción de centros de datos relacionados con la inteligencia artificial.
Los mercados ya descuentan una subida
Los operadores de futuros de tasas de interés ya han reaccionado. Ahora ven una probabilidad de alrededor del 15% de un alza en julio, que se eleva a cerca del 65% para la reunión de la Fed en septiembre. Esto refleja un cambio significativo en las expectativas del mercado, que hasta hace poco daba por hecho que la Fed mantendría los tipos sin cambios.
Para los inversores y analistas, la clave está en la próxima reunión de la Fed. Si las presiones inflacionistas no remiten, es probable que veamos una subida de tipos que podría afectar a los mercados de renta fija y variable. Los consumidores españoles que sigan la evolución de la Fed deben saber que un alza en EE.UU. suele tener efectos en los mercados globales y en la cotización del euro.
La Fed se enfrenta a un dilema: controlar la inflación sin dañar el empleo. De momento, el mercado laboral se muestra resistente, pero la "desesperación" de los consumidores que menciona Hammack sugiere que la situación podría empeorar si no se actúa. La próxima reunión, prevista para finales de julio, será clave para despejar dudas.
¿Cuándo podría subir la Fed los tipos de interés?
Los mercados ven un 15% de probabilidad de subida en julio y un 65% en septiembre, según los futuros de tasas.
¿Cómo afecta una subida de tipos de la Fed a la economía española?
Una subida en EE.UU. suele fortalecer el dólar frente al euro, encarece las importaciones y puede presionar al BCE a seguir una política similar.
¿Qué es la inflación subyacente?
Es la inflación que excluye los precios volátiles de alimentos y energía. La Fed de Cleveland estima que se sitúa en el 3,3%.

