El asteroide Vesta, en el cinturón principal, posee una montaña de 22 kilómetros de altura, casi 2,5 veces el Everest. La NASA la descubrió dentro del cráter Rheasilvia.
El monte Everest, con sus 8.849 metros, es la cumbre más alta de la Tierra, pero en el Sistema Solar hay formaciones que lo empequeñecen. En el asteroide Vesta, uno de los mayores del cinturón principal, se alza una montaña de 22 kilómetros de altura, casi dos veces y media la del techo del mundo. Este gigante se encuentra en el polo sur del asteroide y ha fascinado a los científicos desde que la misión Dawn de la NASA lo estudió en detalle.
El pico de Rheasilvia: un coloso de 22 kilómetros
La montaña se ubica dentro del enorme cráter Rheasilvia, una cuenca de impacto en el polo sur de Vesta. Según los datos de la sonda Dawn, el pico central se eleva 22 kilómetros desde la base del cráter, lo que lo convierte en una de las montañas más altas conocidas del Sistema Solar. Para ponerlo en perspectiva, el Everest mide 8.849 metros sobre el nivel del mar.
Los científicos creen que esta formación surgió tras un colosal impacto hace unos 1.000 millones de años. Un objeto de gran tamaño chocó contra Vesta, expulsando enormes cantidades de material al espacio y creando esta imponente elevación.
Vesta: un protoplaneta con historia geológica
Vesta, oficialmente 4 Vesta, fue descubierto el 29 de marzo de 1807 por el astrónomo alemán Heinrich Wilhelm Olbers. Con un diámetro de unos 525 kilómetros, es el segundo objeto más masivo del cinturón de asteroides, solo por detrás de Ceres. Los investigadores lo consideran un protoplaneta: un cuerpo que empezó a formarse como un planeta en los primeros millones de años del Sistema Solar, pero cuyo crecimiento quedó interrumpido.
La misión Dawn orbitó Vesta entre 2011 y 2012 durante más de un año, obteniendo imágenes de alta resolución y mapas detallados de su superficie. Gracias a esta exploración, se descubrió que Vesta posee una superficie muy diversa, con antiguos flujos de lava, enormes cráteres y señales de que experimentó procesos geológicos similares a los de los planetas rocosos.
Un fósil del origen del Sistema Solar
Los especialistas consideran que Vesta es una especie de "fósil" del nacimiento del Sistema Solar. Al haber permanecido relativamente intacto durante miles de millones de años, conserva pistas sobre el origen de la Tierra y de los demás planetas. El estudio de su composición y su geología ayuda a entender cómo se formaron los cuerpos rocosos.
Para los lectores interesados en la astronomía, Vesta ofrece una ventana única al pasado. La NASA continúa analizando los datos de Dawn, y futuras misiones podrían traer muestras de su superficie. De momento, la montaña de Rheasilvia sigue siendo un récord imbatible en nuestro vecindario cósmico.
¿Dónde está la montaña más alta del Sistema Solar?
La montaña de 22 km de Vesta, en el cráter Rheasilvia, es una de las más altas, aunque el Monte Olimpo en Marte (21,9 km) es otro candidato.
¿Qué altura tiene la montaña de Vesta en comparación con el Everest?
Mide 22 km, casi 2,5 veces los 8.849 metros del Everest.
¿Por qué es importante Vesta para la ciencia?
Vesta es un protoplaneta intacto que conserva pistas sobre el origen del Sistema Solar y la formación de planetas rocosos.

