El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, ha ofrecido acompañar al edil de Chihuahua capital, Marco Bonilla, en una visita a la frontera para mostrarle los proyectos donde su administración obtiene mejores resultados.
El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, ha lanzado un reto directo a su homólogo de Chihuahua capital, Marco Bonilla: visitar juntos la frontera para comparar los resultados de ambas administraciones. La propuesta, realizada este jueves, busca pasar de las declaraciones a los hechos y demostrar con datos oficiales quién gobierna mejor.
Un recorrido para mostrar diferencias
Pérez Cuéllar, conocido como Ortiz Orpinel en el ámbito político, explicó que no solo se trata de señalar los rezagos de Juárez, sino de exhibir las áreas donde su gobierno supera a la capital. "Sería bueno que en lugar de perder tiempo en venir acá a Juárez —que es bienvenido—, incluso si quiere lo acompaño yo, para decirle dónde están las cosas que a lo mejor nos faltan, pero también decirle las cosas que vamos mucho mejor que en Chihuahua", afirmó.
El mandatario juarense desestimó las críticas de la oposición, calificándolas de "señalamientos sin fundamento" que han sido rebatidos con indicadores oficiales. "Cada vez que vienen y dicen algo, con datos, con números, con estadísticas, con acciones claras, se les demuestra que están absolutamente equivocados", declaró.
Bonilla, en el punto de mira
La invitación llega después de que Bonilla realizara una visita a Ciudad Juárez, lo que generó suspicacias sobre sus intenciones políticas. Pérez Cuéllar cuestionó que el alcalde de la capital dedique tiempo a trasladarse a la frontera en lugar de atender las necesidades de su propio municipio. "Todavía es alcalde, ¿verdad? Todavía no se ha rajado", ironizó, sugiriendo que Bonilla debería pedir licencia si su interés es hacer proselitismo en otras regiones.
El edil juarense insistió en que Bonilla debería "darse vuelta a su municipio" y conocer las partes que le faltan de Chihuahua capital, en lugar de venir a Juárez. La propuesta de acompañamiento, sin embargo, se mantiene abierta: "cuando quiera, incluso si quiere lo acompaño yo, sin ningún problema", reiteró.
¿Qué implica esta comparación?
Para los ciudadanos de ambas localidades, este pulso político podría traducirse en una mayor rendición de cuentas. Si Bonilla acepta el recorrido, se espera que los indicadores de seguridad, infraestructura y servicios públicos sean puestos sobre la mesa. Pérez Cuéllar ha prometido mostrar no solo las carencias, sino también los logros de su gestión, como los avances en alumbrado público o recolección de basura, áreas donde asegura que Juárez aventaja a la capital.
De momento, la pelota está en el tejado de Bonilla. Aceptar el reto implicaría someterse a una comparación directa, mientras que rechazarlo podría interpretarse como un signo de debilidad. La decisión, en cualquier caso, marcará el tono de la relación entre ambas administraciones en los próximos meses.

