El mercado laboral juvenil se transforma: las empresas priorizan la capacidad de aprender rápido, adaptarse y manejar inteligencia artificial por encima de los títulos tradicionales.
Conseguir el primer empleo nunca fue sencillo, pero el panorama actual añade una capa extra de complejidad. La inteligencia artificial (IA) está automatizando tareas repetitivas que antes servían como puerta de entrada para los jóvenes, mientras que las empresas ajustan sus criterios de selección. Ya no basta con un título o conocimientos técnicos: las organizaciones buscan perfiles capaces de aprender rápido, adaptarse y trabajar con nuevas tecnologías.
Así lo explica Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo de Adecco Argentina, quien señala que el empleo joven atraviesa una transformación profunda. Tradicionalmente, los puestos junior funcionaban como espacios de aprendizaje donde los jóvenes realizaban tareas operativas o repetitivas. Hoy, muchas de esas tareas están siendo automatizadas por herramientas de IA, lo que eleva el desafío para quienes ingresan al mercado laboral.
Sin embargo, esto no significa menos oportunidades, sino oportunidades diferentes. “Los jóvenes que incorporan habilidades digitales, pensamiento crítico y manejo de IA tienen una ventaja competitiva cada vez más clara”, advierte Blausztein.
Juan Manuel Cueto, Managing Partner de Hires, coincide: “La IA está reduciendo drásticamente las tareas repetitivas y de soporte que tradicionalmente realizaban los perfiles junior y eran su puerta de entrada al mercado corporativo; pero al mismo tiempo está creando nuevas oportunidades para aquellos que entienden el cambio de paradigma y dominan esta tecnología”.
Sebastián Rago, Board Member de Halaxia, añade un problema adicional: la falta de experiencia sigue siendo un obstáculo difícil de superar, con el agravante de que quien estudia y no se inserta laboralmente en su campo profesional durante la carrera puede terminar con conocimientos obsoletos al finalizar cinco años de formación.
Lucila Tarrico, Senior Director de Talent Discovery en Monks, subraya que la IA no viene a quitar oportunidades, sino a transformar los roles. “Funciona como una herramienta para automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para las instancias donde el aporte humano sigue siendo fundamental. Quien no se adapte y no aprenda a usarla, probablemente sí empiece a quedarse afuera. Pero para cualquiera que entienda que hay que subirse a este tren, se abren un montón de puertas”.
En su opinión, la diferencia hoy no la hace la herramienta en sí, sino la capacidad de gestión, el criterio y la comunicación efectiva de la persona que la maneja.
Jimena Belloso, directora de Recursos Humanos en L’Oréal Groupe Argentina, observa que los jóvenes que llegan con capacidad para integrar estas nuevas herramientas tecnológicas en contextos de negocio concretos tienen una ventaja competitiva inmediata y diferencial. “No se trata solo de conocer las herramientas, sino de dominar este nuevo lenguaje y saber aplicarlo en distintos escenarios”, afirma.
¿Dónde están las oportunidades?
Mónica Canevari, directora de BPO de Auren Argentina, señala que las pasantías, los programas de trainees y los esquemas de jóvenes profesionales se consolidan como una de las principales puertas de entrada al empleo formal. Las empresas continúan invirtiendo en este tipo de iniciativas para formar trabajadores desde etapas tempranas.
Entre los sectores que más apuestan por estos programas destacan tecnología y economía del conocimiento, servicios compartidos y centros de operaciones regionales, logística y cadena de suministro, comercio electrónico, ventas y desarrollo comercial, atención al cliente y experiencia del cliente, industria con foco en perfiles técnicos, y energía y recursos naturales.
Según Canevari, las carreras con mejores perspectivas son aquellas vinculadas a la tecnología, como Ingeniería en Sistemas, Ciencias de Datos, IA, Ciberseguridad y Desarrollo de Software, que mantienen altos niveles de demanda tanto en el mercado local como internacional.
Asimismo, las tecnicaturas y carreras cortas de dos o tres años vinculadas al mantenimiento industrial, la automatización y la programación facilitan un ingreso rápido al ámbito laboral. Las posiciones que más crecen son las que cruzan la técnica con la tecnología, como analistas de datos de producción y operadores de pantallas remotas.
Para los jóvenes que buscan su primer empleo, el mensaje de los expertos es claro: la formación continua en habilidades digitales y el dominio práctico de la IA son hoy el pasaporte más valioso. No se trata de abandonar los estudios tradicionales, sino de complementarlos con competencias que el mercado demanda de forma urgente.
En un contexto donde el 30% de los jóvenes en Argentina no estudia ni trabaja, según datos recientes, adaptarse a esta nueva realidad puede marcar la diferencia entre quedar rezagado o acceder a oportunidades laborales de calidad.

