La startup valenciana Kämpe prevé duplicar su facturación hasta los 3 millones de euros en 2026 y formar a 2.500 alumnos en oficios como electricidad y fontanería, ante la demanda insatisfecha de trabajadores cualificados.
La startup valenciana Kämpe ha formado ya a cerca de 1.500 personas en electricidad, fontanería y climatización desde su fundación en 2023, y aspira a cerrar 2026 con 2.500 alumnos formados. La compañía, que nació en el venture builder Zubi Labs, facturará este año cerca de 1,5 millones de euros y espera duplicar esa cifra el próximo ejercicio, según ha explicado su CEO, Fernando Marzal.
Kämpe ha alcanzado acuerdos con 700 empresas de toda España para facilitar la inserción laboral de sus estudiantes. Su modelo formativo se basa en cursos intensivos de entre uno y dos meses, diseñados a partir de las necesidades reales de las compañías del sector. “Cada vez que lanzamos un curso, primero vamos a las empresas y les preguntamos cuál es el mínimo que debe saber un trabajador para entrar a trabajar”, ha señalado Marzal.
La propuesta recupera el esquema del aprendiz, pero adaptado al siglo XXI: los alumnos adquieren las competencias básicas en poco tiempo y comienzan a trabajar como ayudantes, con una nómina desde el primer día. Además, Kämpe ofrece acompañamiento para obtener las certificaciones oficiales del Ministerio de Industria mientras el estudiante ya está empleado.
“No todo el mundo tiene la oportunidad de estar dos años sin cobrar, sin pagar facturas”, ha afirmado Marzal, en referencia a la duración de la Formación Profesional reglada. La startup se presenta como un complemento, no como un competidor de la FP. “Nuestro modelo no está basado en prácticas, está basado en que empiecen a trabajar directamente”, ha matizado.
El perfil del alumnado es variado: aunque el programa está pensado especialmente para menores de 35 años con trabajos poco cualificados y de alta rotación, también han recibido a personas con titulaciones universitarias en Informática, Marketing e incluso Enfermería. “Puedes hacer un curso rápido, empezar a trabajar y pagarlo solo cuando tengas un empleo”, ha explicado el directivo.
Preguntado por las garantías de empleo, Marzal ha sido rotundo: “No necesitamos dar garantía porque estamos en un mercado con una tasa de empleabilidad cercana al 100%”. Según datos de la Asociación Profesional de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Madrid (APIEM), en España faltan 70.000 electricistas, mientras que la FP solo titula a unos 15.000 alumnos al año. “No hay suficiente oferta para cubrir la demanda”, ha advertido.
Para el CEO de Kämpe, el problema de fondo es cultural. “Existe una ‘titulitis’ muy incorporada en esta sociedad y un estigma sobre los trabajos manuales, como si fueran de segunda categoría”, ha denunciado. “Siempre hemos oído eso de ‘el que no sirve, que vaya a FP’, cuando hoy el mundo de los oficios ha cambiado y ya no es tan de mancharse las manos como antes”, ha añadido.
Marzal también ha señalado que muchas pymes del sector están “tan saturadas de trabajo que no tienen tiempo para contratar bien ni para planificar”. Por eso, Kämpe también actúa como intermediario: contacta con las empresas, define los perfiles que necesitan y les envía candidatos formados a medida.
De cara a atraer a la generación Z, el directivo cree que los convenios colectivos deben actualizarse. “Los electricistas se rigen por el convenio del metal, que marca unos salarios mínimos que quizá habría que mejorar para ser más atractivos”, ha señalado. Pero también ha pedido realismo a los jóvenes: “Esto es un plan de carrera; no puedes pretender el primer día el mismo salario que alguien con diez años de experiencia”.
En un contexto de incertidumbre sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, Marzal defiende que los oficios manuales son una apuesta segura. “Todos los expertos nos dicen que la IA va a reemplazar a muchas profesiones. ¿Quién va a contratar a un programador o a un abogado junior cuando una IA puede hacer lo mismo?”, se pregunta. “El mundo físico todavía está lejos de ser reemplazado. Además, la IA va a demandar más electricidad, más instalaciones, más mantenimiento”, concluye.
Kämpe prevé sumar mil nuevos alumnos antes de que termine 2026 y duplicar su facturación hasta los 3 millones de euros. Para ello, seguirá ampliando su catálogo de cursos y su red de empresas colaboradoras, con el objetivo de consolidarse como una alternativa real de formación e inserción laboral en los oficios más demandados.

