sábado, 18 de julio de 2026

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La precariedad se consolida en el empleo mientras el desempleo se mantiene bajo

Un informe de la UCA revela que la tasa de desempleo oculta un deterioro profundo: el empleo precario, informal y de bajos ingresos crece mientras el desempleo se mantiene bajo.

Álvaro Sáez FerrerÁlvaro Sáez Ferrer· · 4 min de lectura

Un informe privado revela que el mercado laboral argentino ya no expulsa trabajadores, sino que los retiene en empleos cada vez más precarios. La tasa de desempleo, baja en apariencia, oculta un deterioro profundo de las condiciones de trabajo.

La tasa de desempleo dejó de ser un indicador fiable para medir la salud del mercado laboral argentino. Así lo advierte un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA-UCA), que señala que las crisis actuales ya no expulsan masivamente a los trabajadores, sino que los mantienen ocupados en empleos cada vez más precarios, peor remunerados e inestables. Este fenómeno, denominado absorción laboral regresiva, oculta el deterioro detrás de una tasa de desocupación relativamente baja.

El empleo precario como refugio frente a la falta de trabajo formal

El diagnóstico del informe es tajante: los movimientos dentro del mercado laboral reflejan estrategias de refugio ante la insuficiencia de empleos formales. Según el estudio, más de 24.000 empresas cerraron y se perdieron más de 200.000 empleos formales en los últimos años. Sin embargo, la tasa de desempleo se mantiene estable porque muchos trabajadores encuentran alternativas de subsistencia en ocupaciones informales, changas o trabajo en plataformas digitales.

“Los movimientos al interior del mercado de trabajo principalmente reflejan estrategias de refugio frente a la insuficiencia de empleos formales”, alertan los investigadores. Esto implica que el mercado laboral no llega a expulsar masivamente personas, pero tampoco logra integrarlas plenamente. Se consolida una estructura laboral más fragmentada, donde buena parte del empleo se crea en condiciones más precarias y con menores ingresos.

“El problema no es únicamente cuántas personas tienen trabajo, sino qué clase de trabajo consiguen”, señala el informe.

El Gobierno de Milei y la paradoja del desempleo bajo

El Gobierno de Javier Milei exhibe como un éxito la relativa estabilidad en la tasa de desocupación. Sin embargo, el informe del ODSA-UCA advierte que el deterioro ya no ocurre fuera del mercado laboral, sino dentro del propio empleo. Los datos evidencian que el mercado laboral dejó de expulsar personas y empezó a absorberlas en ocupaciones cada vez más precarias, una transformación que hace que el desempleo por sí solo no alcance para medir el actual deterioro social.

En la Argentina de los últimos años, y con mayor intensidad desde la llegada de la administración libertaria, los cambios productivos y laborales modificaron la forma en que las crisis impactan sobre el mundo del trabajo. Quienes pierden un empleo registrado no necesariamente pasan a engrosar las estadísticas del desempleo, sino que con frecuencia encuentran alguna alternativa para generar ingresos, pero lo hacen en condiciones más precarias y con menores niveles de protección.

Para los investigadores, “el problema no es solamente el bajo crecimiento económico, sino la dificultad para transformar ese crecimiento en empleo productivo y protegido”. Este fenómeno ayuda a explicar una de las principales paradojas del mercado de trabajo argentino: la economía logró sostener niveles reducidos de desempleo sin consolidar una expansión equivalente del empleo formal, productivo y protegido.

Una estructura laboral más fragmentada y con menos derechos

La absorción de mano de obra se desplazó hacia sectores y modalidades de inserción de menor productividad y regulación, mientras persistieron las brechas de ingresos y calidad laboral. El informe del ODSA-UCA señala que el deterioro dejó de expresarse principalmente en la falta de trabajo y empezó a esconderse dentro del propio empleo. Esto implica que, aunque la tasa de desempleo se mantenga baja, la calidad del empleo empeora.

Los trabajadores informales, los cuentapropistas de subsistencia y quienes realizan actividades de bajos ingresos son los más afectados. Según el estudio, el mercado laboral argentino atraviesa un proceso de absorción laboral regresiva, que lejos de una expansión del empleo registrado y de calidad, incorpora trabajadores a través de ocupaciones informales, no registradas, con menos derechos y mayores niveles de inestabilidad.

En este contexto, los investigadores advierten que “se consolida una estructura laboral más fragmentada, donde buena parte del empleo se crea en condiciones más precarias y de menores ingresos”. La precariedad se ha convertido en la nueva cara de la crisis laboral, y el desempleo ya no es el único indicador para medir el bienestar de los trabajadores.

¿Qué es la absorción laboral regresiva?

Es un proceso en el que el mercado laboral incorpora trabajadores en empleos cada vez más precarios, informales y de bajos ingresos, en lugar de generar empleo formal y de calidad.

¿Por qué la tasa de desempleo se mantiene baja si hay crisis?

Porque muchas personas que pierden empleos formales encuentran alternativas de subsistencia en trabajos informales, changas o plataformas digitales, lo que evita que engrosen las estadísticas de desocupación.

¿Qué consecuencias tiene la precariedad laboral para los trabajadores?

Los trabajadores precarios tienen menores ingresos, menos protección social, mayor inestabilidad y peores condiciones laborales, lo que profundiza la desigualdad y la pobreza.

Álvaro Sáez Ferrer

Escrito por

Álvaro Sáez Ferrer

Redactor

Economista por ICADE y una de las pocas personas que disfruta leyendo la ley de presupuestos. Cafetero, padre a tiempo completo y azote de la letra pequeña; en Iber Empresa escribe de economía y fiscalidad.