La Encuesta Mensual de Expectativas de los Analistas Económicos de julio anticipa que la Junta Directiva del Banco de la República aprobará un nuevo incremento de la tasa de interés, hasta el 12,5%, en su reunión del 31 de julio. Los expertos consideran que este será el último aumento del ciclo de endurecimiento monetario.
Los analistas económicos consultados por el Banco de la República prevén que en la próxima reunión de la Junta Directiva, el 31 de julio, se apruebe una subida de la tasa de interés de política monetaria hasta el 12,5%. Según la Encuesta Mensual de Expectativas de los Analistas Económicos correspondiente a julio, este incremento sería el último del ciclo de endurecimiento, ya que la tasa se mantendría en ese nivel hasta el cierre de 2026.
Fin del ciclo de subidas
Los encuestados proyectan que la tasa de interés cerrará el año en el 12,5%, sin nuevos aumentos después de julio. A partir de inicios de 2027, comenzaría a reducirse de forma gradual, hasta situarse en el 10,75% en diciembre de 2027. Esta perspectiva refleja la confianza de los analistas en que la inflación empezará a ceder, permitiendo un giro en la política monetaria.
El Banco de la República ha venido subiendo las tasas desde 2025 para contener el alza de precios. Con este nuevo incremento, la tasa acumularía un aumento de 2,5 puntos porcentuales desde el inicio del ciclo, que partió del 10%.
Inflación repunta y retrasa la convergencia
La encuesta también ajustó al alza sus previsiones de inflación. Para el cierre de 2026, los analistas esperan una inflación del 6,61%, frente al 6,48% proyectado en la encuesta anterior. Este repunte se ha visto reflejado en los datos recientes: el Dane informó que la inflación interanual de junio se situó en el 6,14%, frente al 4,82% de junio de 2025. Se trata del primer registro por encima del 6% en 22 meses.
Las expectativas a más largo plazo también se mantienen elevadas. Los analistas calculan que la inflación convergerá al rango meta (2%-4%) recién en 2031, dentro de cinco años. Para diciembre de 2027, la inflación esperada es del 4,95%, aún por encima del límite superior del rango meta. En el horizonte de 24 meses, la inflación esperada se sitúa en el 4,07%, rozando el objetivo, mientras que a 60 meses se estabilizaría en el 3,32%, en línea con la meta del 3%.
Impacto en empresas y consumidores
Para las empresas y los hogares, esta subida de tasas implica un encarecimiento del crédito. Los préstamos hipotecarios, los créditos al consumo y la financiación empresarial verán incrementados sus costes, lo que puede ralentizar la inversión y el consumo. Sin embargo, el fin del ciclo de subidas ofrece cierta certidumbre: una vez que la tasa toque techo en julio, los tipos podrían estabilizarse antes de comenzar a bajar en 2027.
Los analistas recomiendan a las empresas revisar sus estructuras de deuda y considerar la contratación de coberturas de tipos de interés para protegerse de la volatilidad. Para los consumidores, puede ser un buen momento para fijar tipos en créditos hipotecarios antes de que las tasas sigan subiendo, aunque la expectativa es que no lo hagan más allá de julio.
Según la Encuesta Mensual de Expectativas, "la tasa de interés de política monetaria se elevaría a 12,5% en julio y se mantendría en ese nivel hasta el cierre del año", lo que indica que el ciclo alcista está cerca de su fin.
La próxima reunión de la Junta Directiva del Banco de la República será el 31 de julio. Los mercados estarán atentos a la decisión y a las señales sobre la senda futura de los tipos. Si se confirma el último aumento, el foco pasará a la velocidad con la que la inflación permitirá iniciar los recortes en 2027.
¿Cuándo subirá el Banco de la República las tasas de interés?
La subida está prevista para la reunión del 31 de julio, según la encuesta de analistas.
¿Hasta cuándo seguirán subiendo las tasas?
Los analistas creen que la subida de julio será la última del ciclo, y la tasa se mantendrá en 12,5% hasta fin de año.
¿Cómo afecta esta subida a los créditos y préstamos?
Encarece los préstamos hipotecarios, al consumo y empresariales, por lo que conviene revisar las condiciones de deuda.

