La Organización Mundial del Comercio pronostica una desaceleración del comercio global para este año, lastrado por las guerras comerciales y los conflictos armados. El bloqueo de Ormuz y los aranceles de Trump a la UE marcan el ritmo.
Los economistas de la Organización Mundial del Comercio han lanzado un pronóstico que, aunque moderado, refleja la fragilidad del escenario internacional: el comercio mundial se ralentizará en 2026. La advertencia llega en un contexto marcado por la guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, el conflicto en Oriente Medio y las tensiones con China.
Guerra arancelaria y bloqueo de rutas clave
La guerra comercial desatada por el anuncio del expresidente Trump de un gravamen del 20% sobre casi todas las exportaciones de la UE ha sido uno de los principales lastres. A ese arancel se sumó el 10% universal aplicado a otros países, generando meses de vaivenes que han afectado a sectores como el automóvil y el agroalimentario.
La Unión Europea respondió con medidas proteccionistas que también han tenido en el punto de mira al mercado chino. Pekín reaccionó subiendo tasas en sectores clave, como el agroalimentario o la automoción. La última batalla se libra con la entrada en vigor de un nuevo arancel europeo para frenar la avalancha de importaciones baratas de plataformas como Temu, Shein o AliExpress.
En Oriente Medio, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada en febrero, ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz y una escalada de precios del combustible. Ambos factores impactan de lleno en las cuentas de resultados y en las cadenas de suministro de las empresas europeas.
El acuerdo UE-Mercosur abre una vía de esperanza
En medio de este panorama, la entrada en vigor el pasado 1 de mayo del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur supone un respiro. El pacto facilitará el acceso a un mercado de 273 millones de consumidores. Mercosur liberalizará el 91% de sus importaciones desde la UE, mientras que la UE liberalizará el 92% de las suyas desde el bloque sudamericano. El ahorro arancelario anual estimado para las exportaciones europeas asciende a 4.000 millones de euros.
Para las empresas españolas, el acuerdo abre oportunidades en sectores como la maquinaria, los bienes de equipo y los productos químicos. Sin embargo, el sector primario recela de la competencia desleal de las importaciones agroalimentarias, especialmente de la carne de vacuno.
Aragón resiste y crece en exportaciones pese a la tormenta
La consejera de Economía, Competitividad y Empleo del Gobierno de Aragón, Eva Valle, afirmó que la economía de la Comunidad "se ha consolidado como una de las más abiertas del país a pesar de las dificultades". Los datos de Aragón Exterior (Arex) lo confirman: las exportaciones aragonesas han crecido incluso en las zonas afectadas por conflictos.
A Estados Unidos llegaron en 2025 un total de 252 millones de euros en mercancías aragonesas, un 7% más, con el porcino duplicando sus ventas. A China se exportaron productos cárnicos por valor de unos 300 millones de euros, y desde las autoridades autonómicas se ha trabajado para rebajar los aranceles impuestos por Pekín al sector porcino.
En cuanto a Oriente Medio, las exportaciones aragonesas en 2025 alcanzaron los 268,6 millones de euros, el 75% concentrado en Arabia Saudí, Israel y Emiratos Árabes Unidos. Las importaciones desde la zona apenas superaron los 40 millones.
Para el tejido empresarial español, la lección es clara: la diversificación de mercados y la apuesta por acuerdos como el de Mercosur son claves para sortear la inestabilidad global. La OMC seguirá monitorizando la evolución, pero de momento el comercio mundial avanza con freno de mano.

