El Banco de Corea ha elevado los tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 2,75%, la primera subida desde enero de 2023. La medida responde al fuerte crecimiento impulsado por las exportaciones de semiconductores para inteligencia artificial.
El Banco de Corea (BOK) ha subido este jueves los tipos de interés por primera vez en más de tres años, en una decisión unánime que sitúa la tasa de referencia en el 2,75%. El movimiento, un cuarto de punto, marca el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario, tras cuatro recortes consecutivos desde finales de 2024.
La medida responde al auge de las exportaciones de semiconductores vinculados a la inteligencia artificial, que está impulsando un crecimiento económico más rápido de lo esperado y una inflación persistente. El BOK señaló en su comunicado que se espera que la tasa de crecimiento de este año supere “considerablemente” la previsión de mayo del 2,6%.
Un ciclo de endurecimiento que se consolida
El gobernador del BOK, Shin Hyun Song, ha defendido en los últimos meses que la inflación, el crecimiento, los tipos de cambio y los riesgos para la estabilidad financiera apuntaban todos en la misma dirección restrictiva, minimizando las disyuntivas habituales. En su primera reunión de política monetaria en mayo, ya anticipó este giro.
El banco central coreano advirtió de que la inflación se mantendrá por encima del objetivo “durante un tiempo considerable”, lo que abre la puerta a nuevas subidas. “Se considera que será necesario mantener una orientación de política monetaria coherente con nuevas subidas de tasas”, indicó el BOK en su comunicado.
Los mercados ya debaten la rapidez con la que el banco central podría volver a actuar. El gobernador Shin tiene previsto pronunciar un discurso este jueves en Seúl donde podría dar más pistas sobre el ritmo del endurecimiento.
El motor de los chips de IA
Detrás de este cambio de política está el boom de los semiconductores para inteligencia artificial. El superávit por cuenta corriente de Corea del Sur en los primeros cinco meses del año ya superó el total anual récord de 2025, gracias al tirón de las exportaciones de chips. La economía creció un 1,8% en el primer trimestre, muy por encima de lo previsto.
El BOK ha subrayado que el actual ciclo alcista de los chips es diferente a los anteriores, porque está impulsado por una demanda estructural de IA. La inversión competitiva de las grandes tecnológicas mundiales, unida a las limitaciones de oferta de chips avanzados como la memoria de gran ancho de banda (HBM), debería mantener la expansión durante un período prolongado.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) concedió a Corea del Sur la mayor revisión al alza de sus perspectivas de crecimiento entre las 30 principales economías del mundo, elevando su previsión para 2026 al 2,6%.
Qué supone para los inversores y la economía global
Para los inversores, esta subida marca el inicio de un ciclo de endurecimiento que probablemente se extienda hasta 2027. El BOK mantiene una postura restrictiva y deja abierta la posibilidad de nuevos incrementos, aunque los economistas creen que el banco central podría optar por mantener los tipos estables en la próxima reunión para evaluar el impacto.
La decisión también tiene implicaciones para el won surcoreano, que se ha debilitado en los últimos meses. Unas tasas más altas contribuirían a apuntalar la moneda, según los analistas. Además, la subida podría enfriar la inversión apalancada en el mercado bursátil, que ha sido fuente de volatilidad reciente.
Para las empresas tecnológicas que dependen de los chips surcoreanos, como Samsung Electronics y SK Hynix, el endurecimiento monetario no debería frenar la demanda, ya que el impulso de la IA sigue siendo estructural. Sin embargo, un encarecimiento del crédito podría afectar a sus planes de inversión a largo plazo.
En el contexto global, la subida de tipos en Corea del Sur contrasta con la tendencia de la Reserva Federal de EE.UU., que ha iniciado un ciclo de recortes. Esta divergencia podría presionar al alza al dólar frente al won, aunque el BOK confía en que su política restrictiva estabilice la moneda.
Los inversores seguirán de cerca el discurso del gobernador Shin y los próximos datos de inflación y crecimiento para calibrar cuándo llegará la siguiente subida. Por ahora, el BOK parece decidido a mantener el rumbo restrictivo mientras dure el boom de los chips de IA.

