La startup india Vimag Labs ha presentado un motor eléctrico que prescinde por completo de las tierras raras, un material clave dominado por China. Su innovación se basa en un avanzado sistema de control por software en lugar de imanes permanentes.
La startup india Vimag Labs ha desarrollado un motor eléctrico que elimina por completo el uso de tierras raras, unos materiales estratégicos cuyo suministro está controlado casi en su totalidad por China. La clave de su tecnología no reside en un nuevo material, sino en un sofisticado sistema de control por software que genera el campo magnético en tiempo real.
Una alternativa a la dependencia china
Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), China concentra el 91% del procesamiento mundial de tierras raras para imanes y el 94% de la producción de imanes permanentes. Estos componentes son esenciales en la mayoría de los coches eléctricos, aerogeneradores, robots industriales y centros de datos. La dependencia de un solo país supone un riesgo geopolítico y de suministro que la industria lleva años tratando de mitigar.
El motor convencional utiliza potentes imanes permanentes para generar el campo magnético que mueve el vehículo. Vimag Labs propone un cambio radical: en lugar de imanes, una gestión electrónica avanzada crea el campo magnético exactamente donde se necesita, en tiempo real, mediante un sistema basado en software. De esta forma, la compañía asegura que es posible eliminar las tierras raras sin sacrificar prestaciones.
87.600 horas de ingeniería y primeras pruebas
El fundador y director ejecutivo de Vimag Labs, Manish Seth, ha revelado que el desarrollo de esta tecnología ha requerido más de 87.600 horas de ingeniería. El proyecto ya ha obtenido su primera patente y ha cerrado una ronda de financiación de 4,4 millones de euros. Además, la empresa afirma que ya está realizando pruebas con fabricantes de motocicletas y automóviles.
Sin embargo, la tecnología aún no ha sido probada de forma masiva en condiciones reales de circulación. Los críticos señalan que los motores sin imanes permanentes suelen presentar un consumo energético superior al de las soluciones convencionales. Será necesario verificar si el sistema de Vimag Labs evita esa desventaja mediante su gestión electrónica o si termina penalizando la eficiencia.
Otras alternativas en desarrollo
La búsqueda de alternativas a las tierras raras no es exclusiva de esta startup. Tesla anunció en 2023 que su próxima generación de motores eliminaría las tierras raras. General Motors y Stellantis impulsan nuevos imanes alternativos. BMW ya utiliza motores sin imanes permanentes en varios modelos eléctricos, generando el campo magnético mediante bobinas alimentadas eléctricamente, aunque eso añade peso por el cobre. Astemo, la joint venture de Hitachi y Honda, ha desarrollado un motor de reluctancia que tampoco necesita imanes permanentes.
Más allá de la tecnología, el interés económico es clave. Reducir la dependencia de unos pocos países productores minimiza el riesgo de interrupciones en el suministro y de fuertes subidas de precios de las materias primas, lo que repercute en el coste de fabricación de los coches eléctricos. Según la IEA, la demanda mundial de tierras raras para imanes se ha duplicado desde 2015 y se espera que crezca un tercio más antes de 2030.
Si Vimag Labs logra demostrar su viabilidad industrial, los futuros coches eléctricos podrían ser más asequibles y menos vulnerables a las tensiones del mercado de materias primas. De momento, la startup avanza con su patente y las primeras pruebas, aunque el camino hasta la producción en serie aún es largo.
¿Qué son las tierras raras y por qué son importantes para los coches eléctricos?
Las tierras raras son un grupo de metales esenciales para fabricar los imanes permanentes de los motores eléctricos. China controla más del 90% de su procesamiento, lo que genera dependencia estratégica.
¿Cómo funciona el motor sin tierras raras de Vimag Labs?
En lugar de imanes permanentes, utiliza un sistema de control por software que genera el campo magnético en tiempo real mediante electrónica avanzada, eliminando la necesidad de tierras raras.
¿Cuándo estará disponible este motor en el mercado?
Aún no hay fecha. La tecnología está en fase de pruebas con fabricantes y necesita validarse en condiciones reales antes de llegar a producción en serie.

