El Tesoro Público ha colocado 5.973,8 millones de euros en bonos y obligaciones del Estado, cerca del rango alto previsto, y ha elevado la rentabilidad en todas las referencias. La demanda duplicó la oferta, con peticiones por 11.931 millones.
El Tesoro Público español ha cerrado su última subasta de julio con una colocación de 5.973,8 millones de euros en bonos y obligaciones del Estado, según los datos publicados este jueves por el Banco de España. La cifra se sitúa cerca del rango alto previsto por el organismo, que ha tenido que elevar la rentabilidad en todas las referencias para captar el interés de los inversores.
En concreto, se han adjudicado 2.610 millones de euros en bonos a tres años, con un tipo de interés marginal del 2,871%, frente al 2,775% de la subasta anterior. Las obligaciones a diez años con vida residual de siete años y tres meses han captado 1.771,8 millones a un tipo del 3,301%. Por último, las obligaciones a 30 años han colocado 1.591,7 millones con un interés del 4,29%, superior al 4,078% de la emisión precedente.
Demanda que duplica la oferta
La demanda ha superado ampliamente la cantidad adjudicada. En total, se han recibido ofertas por 11.931 millones de euros, prácticamente el doble de lo finalmente colocado. Esta elevada demanda refleja el apetito de los inversores por la deuda española, a pesar del incremento de los tipos de interés.
Para el inversor minorista, esta subasta supone que los nuevos bonos ofrecen rentabilidades más atractivas que en emisiones anteriores. Por ejemplo, un bono a tres años rinde ahora un 2,871%, mientras que hace unas semanas estaba en el 2,775%. Quien compre hoy estos títulos obtendrá un interés anual más alto durante la vida del bono.
Necesidades de financiación para 2026
El Tesoro Público prevé unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros para 2026, la misma cifra que en 2025. De esa cantidad, 50.000 millones se destinarán a deuda a medio y largo plazo (bonos y obligaciones), y 5.000 millones a letras del Tesoro, según el Ministerio de Economía.
En términos brutos, las emisiones totales alcanzarán los 285.693 millones de euros este año, un 4,2% más que en 2025. De ellos, 176.935 millones corresponden a deuda a medio y largo plazo, y 108.758 millones a letras. El aumento se debe a las mayores amortizaciones previstas para 2026.
Para el contribuyente, esta estrategia de financiación implica que el Estado sigue captando recursos en los mercados para cubrir sus necesidades, y el coste de esa deuda está subiendo. Quien esté pensando en invertir en deuda pública, debería comparar los tipos actuales con los de otras alternativas como depósitos o fondos.
Tras esta subasta, el Tesoro volverá a los mercados el próximo 4 de agosto con una nueva emisión de letras a seis y doce meses. Será una oportunidad para los inversores que prefieran plazos más cortos y rentabilidades ligadas a la evolución de los tipos de interés.
¿Qué rentabilidad ofrecen los nuevos bonos del Tesoro a 3 años?
En la última subasta, los bonos a 3 años se colocaron al 2,871% de interés marginal, frente al 2,775% de la emisión anterior.
¿Cuándo es la próxima subasta del Tesoro?
La próxima subasta será el 4 de agosto, con letras a 6 y 12 meses.
¿Cómo afecta la subida de rentabilidad a los inversores?
Los nuevos bonos ofrecen un interés más alto que los emitidos antes, lo que los hace más atractivos para quien compre ahora, pero reduce el valor de los bonos antiguos en el mercado secundario.

