Las personas entre 55 y 64 años fueron uno de los grupos que más impulsó el empleo en el último año, con un aumento del 2,8%. Sin embargo, el empleo formal cae por tercer trimestre consecutivo y la informalidad sube un 4,6%.
El mercado laboral español envejece a toda velocidad. Las personas entre 55 y 64 años han sido uno de los motores del empleo en los últimos doce meses, con un incremento del 2,8% en su tasa de ocupación, según los datos del INE publicados el pasado 30 de junio. Pero este dato, que podría parecer positivo, esconde una realidad más compleja: la calidad del empleo que encuentran estos trabajadores es cada vez más precaria.
El empleo de mayores crece, pero el formal se desploma
El INE reveló que la tasa de desempleo general se situó en el 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026. Sin embargo, el dato que pasó desapercibido fue el del empleo senior. Las personas de 55 a 64 años representan ya el 21,3% de la población en edad de trabajar, frente al 17,9% de 2019. El mercado laboral ya ha cambiado, pero las políticas públicas no lo han hecho al mismo ritmo.
En paralelo, el empleo formal cayó por tercer trimestre consecutivo, mientras que la ocupación informal aumentó un 4,6%. Esto significa que muchos de los nuevos puestos de trabajo para mayores de 55 años son de baja calidad, sin contrato o con condiciones precarias. El Observatorio de Longevidad Productiva advierte que no se sabe con claridad en qué condiciones trabajan estas personas.
Las políticas públicas ignoran el envejecimiento laboral
El mismo día de la publicación del INE, el Ministerio de Trabajo presentó el Informe Final de la Mesa de Reactivación Laboral, con 22 propuestas en cinco ejes. Sin embargo, las personas entre 50 y 65 años apenas aparecen mencionadas, solo como un grupo prioritario para un subsidio al empleo. No hay una estrategia específica para abordar el envejecimiento de la fuerza laboral.
Para el lector interesado en el mercado laboral, esto supone un cambio de paradigma: cada vez más trabajadores se acercan a la jubilación sin un empleo estable. La falta de datos desglosados para el tramo de 50 a 65 años dificulta el diseño de políticas efectivas. El INE solo publica cifras para el grupo de 55 a 64 años, dejando fuera justo el período donde se producen las transiciones más complejas.
¿Qué significa para el trabajador senior?
Para un trabajador de 50 años o más, el mercado ofrece más empleo, pero de peor calidad. La informalidad crece y el empleo formal cae, lo que afecta a las cotizaciones y, por tanto, a la futura pensión. El Observatorio de Longevidad Productiva busca poner sobre la mesa esta evidencia para que las políticas públicas se adapten a la realidad.
El próximo paso será ver si el Ministerio de Trabajo incorpora estas recomendaciones en la próxima reforma laboral. De momento, los datos muestran que el mercado laboral ya envejeció, pero las políticas aún no lo han hecho.
¿Cuánto ha crecido el empleo de mayores de 55 años en España?
El empleo de personas entre 55 y 64 años creció un 2,8% en los últimos doce meses, según el INE.
¿Por qué preocupa la calidad del empleo senior?
Porque el empleo formal cae por tercer trimestre consecutivo y la informalidad sube un 4,6%, lo que indica que muchos nuevos puestos son precarios.
¿Qué políticas existen para los trabajadores mayores de 50 años?
El Ministerio de Trabajo solo los menciona como grupo prioritario para un subsidio al empleo, sin una estrategia específica para el envejecimiento laboral.
