El Congreso rechaza la senda de déficit con 178 votos en contra por 172 a favor. El Gobierno tendrá que redefinir los objetivos de estabilidad para las comunidades autónomas y retrasar la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado de 2027.
El Pleno del Congreso ha rechazado este martes la senda de déficit público propuesta por el Gobierno para el periodo 2027-2029, con los votos en contra de PP, Vox y Junts. La votación, que ha registrado 178 'noes' frente a 172 'síes', deja sin efecto los objetivos de estabilidad presupuestaria que debían servir de base para los Presupuestos Generales del Estado de 2027.
Un margen fiscal de 5.849 millones en juego
La senda tumbada fijaba un déficit conjunto de las administraciones públicas del 1,8% del PIB en 2027, que se reduciría al 1,6% en 2028 y al 1,5% en 2029. De esa cifra, la Administración Central asumiría la mayor parte (1,5%, 1,4% y 1,3%, respectivamente), mientras que a las comunidades autónomas se les concedía un déficit máximo del 0,1%, lo que se traduce en un margen fiscal de 5.849 millones de euros.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha defendido la propuesta durante el debate, asegurando que otorga a las autonomías “más de 5.800 millones de margen fiscal” y ha instado a los grupos a “actuar con responsabilidad pensando en el interés general”. “Son unas buenas cuentas para las comunidades autónomas y los ayuntamientos, son buenas para nuestras finanzas públicas y para nuestro país”, ha subrayado.
Las razones del rechazo: regla de gasto y agravios territoriales
El diputado del PP José Vicente Marí Boso ha calificado la senda de “trile” y ha argumentado que, pese al margen de 5.800 millones, las comunidades no podrán gastarlo debido a las restricciones de la regla de gasto. Marí ha censurado la “irresponsabilidad fiscal” del Gobierno por “descontrolar” la regla de gasto, no haber aprobado nuevos Presupuestos en la legislatura y haber empobrecido a la población, de modo que “ocho millones de españoles dependen de subsidios o de salarios muy precarios”.
Por su parte, el portavoz adjunto de Junts, Josep Maria Cruset, ha justificado el voto en contra asegurando que la senda perjudica a Cataluña: “De cada cien euros de déficit que se reparten a las comunidades, a Cataluña le toca uno”. Cruset ha calificado la propuesta de “estafa para Cataluña” y ha advertido de que el Gobierno no puede contar con los siete votos de Junts. Además, ha tachado la tramitación presupuestaria de “operación de marketing” y “teatro” para “tapar las flaquezas” y los “casos de corrupción” del Ejecutivo.
Desde Vox, el diputado Figaredo ha sumado su voto en contra, sin que el partido haya ofrecido detalles adicionales sobre su posición.
Consecuencias inmediatas: los Presupuestos de 2027, en el aire
El rechazo de la senda de déficit obliga al Gobierno a redefinir los objetivos de estabilidad para las comunidades autónomas, lo que retrasa la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado de 2027. El Ejecutivo deberá ahora negociar una nueva hoja de ruta fiscal que pueda obtener el respaldo de la mayoría de la Cámara, un escenario complicado dada la fragmentación parlamentaria.
Para las comunidades autónomas, la incertidumbre es máxima: sin unos objetivos de déficit aprobados, no pueden planificar sus propios presupuestos ni saber con qué margen de gasto contarán. Los ayuntamientos también se ven afectados, ya que dependen de la misma senda de estabilidad.
El Gobierno tendrá que decidir si presenta una nueva senda de déficit en las próximas semanas o si opta por prorrogar los Presupuestos de 2026, lo que mantendría el statu quo fiscal pero impediría cualquier aumento del gasto público. La decisión final dependerá de la capacidad de Arcadi España para tejer alianzas con partidos como el PNV o ERC, que hasta ahora no se han pronunciado sobre la senda rechazada.
¿Qué implica que se tumbe la senda de déficit?
Significa que el Gobierno no tiene objetivos de déficit aprobados para los próximos años, lo que retrasa la tramitación de los Presupuestos y obliga a renegociar con las comunidades autónomas.
¿Cómo afecta a las comunidades autónomas?
Las comunidades pierden un margen fiscal de 5.849 millones de euros que preveía la senda, y no podrán planificar sus presupuestos hasta que se aprueben nuevos objetivos.
¿Cuándo se aprobarán los nuevos Presupuestos?
No hay fecha; el Gobierno deberá presentar una nueva senda de déficit y buscar apoyos parlamentarios, lo que podría retrasar los Presupuestos de 2027 varios meses.

