El Ministerio para la Transición Ecológica ha frenado las obras de emergencia para recuperar la playa de Benijo, cerrada desde julio de 2024. Canarias defiende su competencia y reta al Estado a recurrir a la Justicia.
La playa de Benijo, en el macizo de Anaga (Tenerife), seguirá cerrada al baño. El Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Dirección General de Costas, ha paralizado las obras de emergencia que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife había previsto ejecutar para recuperar este arenal, clausurado desde el 8 de julio de 2024 por desprendimientos de rocas en el talud de acceso.
El Gobierno central emitió un informe desfavorable en el que considera que la declaración de emergencia aprobada por el Ayuntamiento y respaldada por la Dirección General de Costas del Gobierno de Canarias no está suficientemente justificada. El documento, al que ha tenido acceso este diario, señala que "no se acredita adecuadamente la situación de emergencia o urgencia" y que la documentación aportada "resulta insuficiente y no cumple los requisitos técnicos y administrativos exigibles".
Además, el informe estatal advierte de que las obras afectarían a un tramo natural de playa ubicado en un entorno de especial protección ambiental y que no consta una evaluación adecuada de las afecciones sobre espacios protegidos. Por todo ello, el Ministerio deja sin efecto la orden autonómica e insta a mantener el acceso público cerrado hasta que se adopten las medidas oportunas.
La paralización llega después de que el Ayuntamiento de Santa Cruz aprobara en mayo un proyecto de emergencia para reducir el riesgo de desprendimientos, con un presupuesto de 2,15 millones de euros aportados por la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias. El proyecto, elaborado por la empresa Wara Ingeniería, ya contaba con el visto bueno de Costas regional.
Antonio Acosta, director general de Costas del Gobierno de Canarias, ha defendido la legalidad de la autorización autonómica y ha retado al Estado a recurrir a los tribunales. "Las competencias al respecto están transferidas a Canarias y aunque el Estado pida ahora anular las obras, la resolución dictada por el Ejecutivo autonómico sigue vigente. Por lo tanto, el Ayuntamiento de Santa Cruz puede ejecutar la obra", ha afirmado Acosta.
"Si el Gobierno central quiere imponer su criterio sobre el de Canarias, entonces que acuda ante la Justicia, ya que hasta que un tribunal no ordene lo contrario la actuación prevista en Benijo se llevará a cabo", ha sentenciado el director general. Además, ha añadido que "defendemos que se realicen los trabajos para garantizar la seguridad de los usuarios, tanto en el acceso como en el disfrute del dominio público".
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha mostrado su malestar por la decisión del Estado. "Costas, desde Madrid, vuelve a bloquear soluciones viables y posibles para el litoral chicharrero, pues esta resolución imposibilita que se pueda abrir al baño la playa a pesar de que el Ayuntamiento estaba dispuesto a poner también recursos económicos y el propio proyecto para hacerlo lo antes posible", ha criticado el regidor.
Bermúdez ha anunciado que solicitará una reunión con el Gobierno de Canarias "para ver los siguientes pasos a dar y poder avanzar, finalmente, en la recuperación de esta zona de baño de Santa Cruz".
Por su parte, el primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha calificado el informe estatal de "ataque rotundo del PSOE a Santa Cruz" y no ha descartado convocar una manifestación vecinal en Anaga para presionar a Costas. "Considero que es un ataque rotundo del PSOE a Santa Cruz y por ello estamos dispuestos a cualquier cosa, incluida una manifestación de todos los vecinos de Anaga para que Costas deje de cargar contra cualquier proyecto del municipio", ha declarado Tarife.
El Estado se ampara en que la playa de Benijo no está declarada como zona de baño y en que el proyecto carece del informe favorable del Cabildo de Tenerife, gestor del espacio incluido en la Red Natura 2000. Tampoco hay evaluación ambiental, según el informe, que subraya que "salvo que se acredite en legal forma la urgencia de las obras, el motivo sería exclusivamente el permitir el uso de la playa, lo que no constituye una situación de emergencia".
La playa de Benijo, una de las más emblemáticas del litoral norte de Tenerife, permanece cerrada desde hace casi dos años. La falta de acuerdo entre administraciones retrasa su reapertura y deja en el aire el destino de los 2,15 millones de euros ya consignados para las obras.

