El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) reclama una reforma fiscal estructural que amplíe la base de ingresos y reduzca el déficit, que en 2025 alcanzó el 4,8% del PIB. El organismo advierte que, sin medidas, México podría perder el grado de inversión.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) ha lanzado una advertencia clara al gobierno de Claudia Sheinbaum: sin una reforma fiscal integral, las finanzas públicas del país se encaminan a un deterioro que podría costarle a México el grado de inversión. La petición, respaldada por seis analistas consultados por el organismo, llega en un momento en que el déficit público se ha disparado hasta el 4,8% del PIB en 2025, muy por encima del 4% que se considera sostenible.
Un gasto público cada vez más rígido y un déficit que no cede
El IMEF señala que aproximadamente el 60% del gasto público corresponde a partidas obligatorias o fijas: pensiones, subsidios, servicio de la deuda y transferencias a estados y municipios. Estos conceptos ya representan el 70% de los ingresos del sector público, y en 2025 superaron los ingresos tributarios, una situación que el instituto prevé que se repita en 2026.
Este desequilibrio ha obligado al gobierno a endeudarse más para cubrir sus compromisos. El déficit de 2024 alcanzó el 6% del PIB, el más alto en años, impulsado por un aumento de doble dígito en subsidios y en inversión fija en megaproyectos. Aunque en 2025 el déficit se redujo al 4,8%, el consenso de analistas estima que se mantendrá en ese nivel durante 2026, lejos del objetivo del 4%.
"Este Instituto exhorta a las autoridades a implementar de inmediato una reforma fiscal estructural, que amplíe la base de ingresos, a transparentar las cifras de finanzas públicas con supuestos alineados al consenso de mercado, y a preparar un plan de contingencia ante la potencial pérdida del grado de inversión", indicó el organismo.
El IMEF subraya que la rigidez del gasto dificulta cualquier ajuste. Los subsidios y transferencias, al ser difíciles de reducir por su impacto social, han llevado a sacrificar la inversión fija, pero sin lograr la consolidación fiscal necesaria. La situación es especialmente crítica en Pemex y CFE, cuyas pensiones representan una bomba de relojería: unos 220.000 empleados pueden jubilarse entre los 55 y 60 años, y el coste total de sus pensiones ascendería a 3,4 billones de pesos (unos 200.000 millones de dólares), casi el 10% del PIB nominal de 2025.
El riesgo de perder el grado de inversión y el coste de la deuda
El excesivo gasto ya ha provocado rebajas en la calificación de la deuda soberana mexicana. El IMEF advierte que, de no corregirse el rumbo, las agencias de rating podrían retirar el grado de inversión, lo que encarecería aún más el coste de financiación del país. "Hoy el costo financiero de la deuda mexicana es mayor que el de hace ocho años y perder el grado de inversión elevaría su costo mucho más", señala el informe.
En 2025, México destinó el 6% del PIB al pago de pensiones, una cifra que el IMEF prevé que aumente al 8% en 2030. El sistema de pensiones, especialmente el de Pemex y CFE, enfrenta retos mayúsculos por el envejecimiento de la población y la mayor esperanza de vida. El organismo calcula que, si se mantienen las tendencias actuales, el gasto en pensiones de estas dos empresas públicas podría dispararse.
"Si consideramos que la expectativa de vida es de cuando menos 20 años a partir del retiro, la erogación tan solo de las pensiones de esas dos entidades públicas sumaría 3.4 billones de pesos actuales (aproximadamente 200 mil millones de dólares), casi 10% del PIB nominal de 2025", advirtió el IMEF.
Para evitar este escenario, los analistas del IMEF proponen una combinación de medidas: revisar y flexibilizar el gasto público, incrementar los ingresos ampliando la base tributaria, reformar en profundidad el modelo operativo de Pemex, y mejorar la certidumbre jurídica para atraer inversión. La reforma fiscal, a la que se negó el anterior presidente Andrés Manuel López Obrador, es vista como el pilar central de cualquier plan de saneamiento.
El IMEF insiste en que el gobierno debe actuar con urgencia. La presidenta Sheinbaum, que asumió el cargo en octubre de 2024, tiene ante sí el desafío de equilibrar las cuentas públicas sin provocar un descontento social que ponga en riesgo su popularidad. La próxima presentación del Paquete Económico 2027 será la primera prueba de fuego para ver si las recomendaciones del IMEF se traducen en medidas concretas. Mientras tanto, el reloj corre para la calificación crediticia de México.
¿Qué es el grado de inversión y por qué es importante para México?
El grado de inversión es una calificación que otorgan las agencias de rating a la deuda de un país, indicando que es segura para invertir. Perderlo encarece el coste de la deuda y reduce la inversión extranjera.
¿Qué medidas propone el IMEF para sanear las finanzas?
El IMEF propone una reforma fiscal estructural que amplíe la base de ingresos, revise el gasto público, reforme Pemex y mejore la certidumbre jurídica para atraer inversión.
¿Cuál es la situación actual del déficit público en México?
En 2025 el déficit fue del 4,8% del PIB, y el consenso estima que se mantendrá en ese nivel en 2026, lejos del objetivo del 4% y tras haber alcanzado el 6% en 2024.

