El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, denuncia que el gasto en incapacidad temporal se ha disparado tras la pandemia hasta niveles inéditos en la Unión Europea, y reclama una mejor gestión coordinada entre comunidades y Seguridad Social.
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, encendió este jueves todas las alarmas sobre el absentismo laboral en España. Durante la presentación del Informe Anual 2025 de la institución en Tenerife, Escrivá advirtió de que las bajas laborales, especialmente las de larga duración, se han disparado desde la pandemia, elevando el gasto de la Seguridad Social a niveles "sin parangón" en la Unión Europea. El diagnóstico es claro: el sistema actual de gestión de las incapacidades temporales tiene un "amplio margen de mejora".
Un problema de incentivos entre comunidades y Seguridad Social
Escrivá puso el foco en la actual separación de competencias. Las decisiones sobre las bajas laborales las toman los servicios públicos de salud de las comunidades autónomas, pero el impacto económico recae en la Seguridad Social. "Esta separación dificulta la adopción de incentivos que favorezcan una gestión más eficiente", señaló el gobernador.
Durante su etapa como ministro de Seguridad Social, Escrivá impulsó convenios con las comunidades para mejorar la gestión de las incapacidades temporales. Sin embargo, a la vista de la evolución del gasto, considera que aún queda mucho camino por recorrer. El absentismo, además, tiene un comportamiento cíclico: baja cuando el paro es alto y sube cuando el empleo mejora, como está ocurriendo ahora.
Esta misma semana, los presidentes de CEOE y Foment del Treball, Antonio Garamendi y Josep Sánchez Llibre, reclamaron un gran pacto entre administraciones, empresas y sindicatos para frenar el absentismo, cuyo coste cifran en 33.000 millones de euros anuales. Una factura que, según los empresarios, lastra la competitividad de la economía española.
"La separación entre quien decide la baja y quien paga dificulta los incentivos para una gestión más eficiente", afirmó José Luis Escrivá.
Productividad y empleo: avances insuficientes
Más allá del absentismo, Escrivá analizó la productividad de la economía española, que crece a un ritmo del 0,5% anual. Aunque se aproxima a la media europea, el gobernador advirtió de que para lograr la convergencia plena con la UE en 2050 sería necesario duplicar ese avance hasta el 1% anual. Un objetivo ambicioso que requiere reformas estructurales.
El Banco de España constata que el mayor crecimiento de la productividad en la última década ha ido acompañado de un incremento del empleo superior al de otros países europeos. No obstante, la tasa de paro española sigue estancada en torno al 10%, cuatro puntos por encima de la media comunitaria. Un dato que evidencia que el mercado laboral español sigue teniendo importantes desequilibrios.
Escrivá atribuyó esta persistencia del desempleo a dos factores: unas políticas activas de empleo "insuficientes y fragmentadas" entre comunidades autónomas, y la existencia de determinados subsidios que, en su opinión, pueden reducir los incentivos para volver a trabajar.
El subsidio para mayores de 52 años, en el punto de mira
El gobernador del Banco de España puso como ejemplo el subsidio para desempleados mayores de 52 años, que se mantiene hasta la jubilación y cotiza a la Seguridad Social por el 125% de la base. Escrivá afirmó que este mecanismo "puede reducir los incentivos para reincorporarse al mercado laboral", ya que las personas acogidas presentan tasas de activación "muy reducidas".
No obstante, recordó que esta prestación se diseñó en un contexto en el que las posibilidades de encontrar empleo para los mayores de 52 años eran muy limitadas, y su objetivo era proteger sus futuras pensiones. Ahora, con las dificultades de muchos sectores para cubrir vacantes, Escrivá considera que es momento de revisar si este esquema sigue siendo "el más adecuado".
"El subsidio para mayores de 52 años, tal como está diseñado, puede reducir los incentivos para reincorporarse al mercado laboral", señaló Escrivá.
Para los trabajadores y empresas, el mensaje del Banco de España es claro: el sistema de bajas laborales necesita una reforma urgente que alinee los incentivos de todas las partes implicadas. Mientras tanto, el gasto sigue creciendo y la productividad avanza a un ritmo insuficiente para converger con Europa. La pelota está ahora en el tejado del Gobierno y las comunidades autónomas, que deberán sentarse a negociar un nuevo modelo de gestión.
El informe completo del Banco de España estará disponible en su página web a partir de este viernes, con datos desglosados por comunidades autónomas y sectores. Los agentes sociales ya han anunciado que lo estudiarán para preparar sus propuestas de cara a la mesa de diálogo social.
¿Cuánto cuesta el absentismo laboral en España?
Según las patronales CEOE y Foment del Treball, el absentismo supone un coste de 33.000 millones de euros anuales para las empresas y la Seguridad Social.
¿Qué comunidades autónomas tienen más absentismo?
El Banco de España no ha detallado datos por comunidades en esta intervención, pero el informe anual incluirá un desglose regional que estará disponible próximamente.
¿Qué propone Escrivá para reducir las bajas laborales?
Escrivá aboga por mejorar los incentivos en la gestión de las incapacidades temporales, ya que actualmente las comunidades deciden las bajas pero la Seguridad Social asume el coste económico.

