El Índice Económico IPP UNAB cayó a 19,7 puntos en junio, aunque con menor intensidad que en mayo. El informe detecta señales de estabilización, pero advierte debilidad en empleo y confianza empresarial.
El Índice Económico IPP UNAB, elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, retrocedió en junio hasta los 19,7 puntos, frente a los 24,2 del mes anterior. Pese a la caída, el indicador se mantiene en la categoría de “bien, pero empeorando”, lo que sugiere que el deterioro económico está perdiendo intensidad.
Entre los factores positivos, el informe destaca el alza del IPSA, el crecimiento de las exportaciones impulsadas por el alto precio del cobre y el aumento de la inversión extranjera directa. Estos elementos han contribuido a que la economía no se desacelere con la fuerza de meses previos.
Consumidores y mercado laboral: luces y sombras
El estudio también revela que la inflación bajó hasta el 3,9% anual, y que disminuyó la proporción de deudores morosos. Sin embargo, el costo de los créditos de consumo aumentó y la informalidad laboral sigue siendo elevada. La creación de empleo y la tasa de ocupación muestran cierta estabilización, pero sin una recuperación significativa.
Para la investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Francisca Adasme, el aspecto más relevante es que el deterioro económico comienza a perder fuerza. No obstante, advirtió que la consolidación de esa mejora dependerá de que las señales positivas lleguen al mercado laboral y a los hogares durante la segunda mitad del año.
¿Qué esperar para los próximos meses?
El IPP UNAB se sitúa en un nivel que refleja debilidad en la actividad, el empleo y la confianza empresarial. Aunque el IMACEC se ha deteriorado y el peso se ha depreciado frente al dólar, los analistas confían en que el precio del cobre y la inversión extranjera sigan apuntalando la economía. La clave estará en si la mejora en los indicadores financieros se traslada al bolsillo de los consumidores y al mercado laboral en el corto plazo.
“La consolidación de la mejora dependerá de que las señales positivas lleguen al mercado laboral y a los hogares durante la segunda mitad del año”, señaló Francisca Adasme.
Para los inversores y empresarios, el informe sugiere que el escenario sigue siendo incierto, pero con menos riesgos de una caída abrupta. La recomendación es monitorear de cerca la evolución del empleo y el crédito, así como las decisiones de política monetaria que puedan afectar el costo del financiamiento.
¿Qué es el IPP UNAB?
Es el Índice Económico del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, que mide la actividad económica chilena.
¿Cuál es la situación actual del empleo en Chile?
La creación de empleo se ha estabilizado, pero la informalidad laboral sigue alta y no hay una recuperación significativa.

