El Ibex 35 cerró la semana en 19.585,4 puntos, con un alza del 1,92%, su primer avance semanal en tres semanas. Los sólidos resultados empresariales contrarrestaron el impacto de la escalada del petróleo Brent por encima de los 100 dólares.
El Ibex 35 ha logrado cerrar la semana con un avance del 1,92%, hasta los 19.585,4 puntos, rompiendo una racha de tres semanas consecutivas a la baja. El selectivo español se ha apoyado en una temporada de resultados empresariales mejor de lo esperado para sortear el shock energético provocado por la escalada del petróleo Brent por encima de los 100 dólares por barril.
Solo en la sesión del viernes, el índice subió un 1,65%, con los valores bancarios e industriales tirando del carro. El buen tono de las cuentas semestrales ha sido el principal catalizador, eclipsando las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el encarecimiento del crudo.
Entre los valores más destacados de la semana, Acerinox se anotó un 11% después de presentar un beneficio de 77 millones de euros en el primer semestre, frente a las pérdidas de 18 millones del mismo periodo del año anterior. Banco Sabadell subió un 5,56% tras registrar unas ganancias de 971 millones entre enero y junio.
Repsol avanzó un 5,56% después de triplicar su beneficio hasta los 2.201 millones de euros, impulsada por los mayores márgenes de refino. Indra ganó un 8% semanal, respaldada por una mejora de calificación de Bank of America, que pronostica una revalorización adicional del 30%. Rovi más que duplicó sus beneficios, lo que le valió un alza del 7,2% en la semana.
El sector bancario también contribuyó al repunte: Bankinter subió un 3,92%, CaixaBank un 5,73% (antes de publicar sus resultados semestrales) y Unicaja un 3,19%. Las utilities Enagás y Naturgy avanzaron un 3,91% y un 3,88%, respectivamente.
El petróleo Brent superó los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo, con una subida superior al 6% en la semana. Los ataques a dos petroleros en el Mar Rojo, reivindicados por los rebeldes hutíes el jueves, y las amenazas de Donald Trump de un ataque masivo a Irán agravaron la tensión. La ONU estima que más de 6.000 marineros están atrapados en el estrecho de Ormuz debido al bloqueo.
A pesar del encarecimiento del crudo, el Ibex 35 logró desacoplarse de las preocupaciones del mercado e incluso superó a Wall Street por primera vez desde abril en el acumulado del año. El S&P 500 cayó un 0,55% en la semana, el Dow Jones un 0,65% y el Nasdaq 100 sufrió por los resultados decepcionantes de Alphabet y Tesla.
En Europa, el FTSE 100 británico subió más del 1%, el Dax alemán un 0,6% y el EuroStoxx 50 un 0,45%. El Cac 40 francés se mantuvo plano, mientras que el FTSE MIB italiano fue el único índice continental importante en caer, con un descenso del 0,4%.
El Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés sin cambios esta semana, pero su presidenta, Christine Lagarde, advirtió de que el shock energético podría intensificarse, lo que abre la puerta a una subida de tipos en la reunión de septiembre. El mercado descuenta hasta dos incrementos tras el verano ante un entorno macroeconómico más inflacionista.
Desde el punto de vista técnico, Joan Cabrero, analista de Ecotrader, señala que el Ibex 35 se acerca al nivel de 19.640 puntos. Superar ese umbral permitiría cerrar definitivamente el gap bajista y abriría la puerta a mayores ganancias. La próxima semana, los inversores estarán pendientes de la evaluación de la Reserva Federal sobre la economía estadounidense en plena escalada inflacionista y conflicto en Oriente Medio.
Para el inversor, la lección de la semana es que los fundamentales empresariales pueden imponerse al ruido geopolítico. Los resultados de Acerinox, Sabadell, Repsol, Indra y Rovi han demostrado que las compañías españolas están generando caja y mejorando márgenes, lo que ofrece cierto colchón frente a la volatilidad. No obstante, la evolución del petróleo y las decisiones de los bancos centrales seguirán marcando el paso en las próximas semanas.

