El Dax alemán sube un 0,8% hasta los 25.553 puntos y el EuroStoxx50 avanza un 0,5%, hasta 6.316 enteros, en una jornada marcada por los sólidos resultados de Unilever y Mercedes-Benz y el abaratamiento del crudo.
Las bolsas europeas prolongaron este martes las subidas de la víspera, impulsadas por unos resultados empresariales mejores de lo esperado y por el abaratamiento del petróleo, que aleja los temores inflacionistas. El Dax alemán avanzó un 0,8%, hasta los 25.553 puntos, mientras que el EuroStoxx50 repuntó un 0,5%, situándose en los 6.316 enteros.
"Los inversores vuelven a sentir la fiebre de las cumbres", señaló Timo Emden, analista de Emden Research. "La perspectiva de nuevos máximos históricos alimenta la esperanza de mayores ganancias, aunque el aire sea cada vez más escaso".
El barril de Brent, de referencia en Europa, cayó más de un 4% en la sesión, hasta los 84,70 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense retrocedió un 3%, hasta los 79,80 dólares. El descenso se produce después de que el crudo superara los 100 dólares la semana pasada por las tensiones en Oriente Próximo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el lunes que Washington mantiene "buenas conversaciones" con Irán y que existe la posibilidad de alcanzar una solución. "Aunque el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz sigue siendo escaso, el mercado confía en una mejora de la situación gracias a las nuevas conversaciones entre Omán e Irán sobre un nuevo mecanismo para la zona", explicó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
Goldman Sachs prevé que el precio del Brent caiga hasta los 80 dólares para finales de año si el estrecho de Ormuz vuelve a estar totalmente abierto en el cuarto trimestre.
Unilever y Mercedes-Benz lideran las subidas
En el plano empresarial, Unilever fue uno de los valores más destacados. El gigante de bienes de consumo presentó un crecimiento de las ventas trimestrales superior a lo previsto y revisó al alza sus previsiones anuales. Sus títulos se dispararon un 7% en Londres, camino de su mayor subida diaria en más de cuatro años. "Estos resultados, mucho mejores de lo esperado, deberían animar notablemente el sentimiento del mercado hoy", afirmó Callum Elliott, analista de Bernstein.
Mercedes-Benz también registró una fuerte subida, con sus acciones avanzando hasta un 5,9% tras la presentación de sus cuentas. La empresa superó las expectativas en el segundo trimestre en aspectos como el margen de la división de turismos y el flujo de caja libre ajustado. "Los temores de los inversores no se han cumplido y el grupo automovilístico sigue desenvolviéndose bien en un entorno de mercado débil", señaló Andreas Lipkow, analista de CMC Markets.
No obstante, Lipkow advirtió de que el mercado chino sigue siendo un lastre para los fabricantes alemanes. "El mercado principal, China, sigue siendo el gran problema para los fabricantes alemanes, por lo que la firma de Stuttgart también se muestra más cauta en sus previsiones de ventas", añadió.
Presión sobre los fabricantes de chips europeos
En el lado negativo, los valores del sector de semiconductores sufrieron fuertes caídas. ASM International, ASML y BE Semiconductor cedieron en Ámsterdam entre un 2,4% y casi un 4%, mientras que Aixtron y Siltronic retrocedieron en torno a un 6% y un 7% en Fráncfort. El temor a la creciente competencia china desencadenó las ventas.
Según una fuente interna, una empresa estatal china hasta ahora poco conocida ha iniciado la producción de máquinas de litografía, necesarias para la fabricación de chips. El portal The Information también informó sobre los avances en el desarrollo de maquinaria para chips en China. "China suministrará muy pronto al mundo chips de memoria de alta calidad a precios más bajos", afirmó Fan Liwen, gestor de carteras en Shenzhen New Thinking Investment Management.
La presión se dejó sentir también en Asia, donde las bolsas de Corea del Sur y Japón registraron pérdidas significativas. Nvidia, el fabricante estadounidense de chips, también sufrió recortes. Los inversores están preocupados tanto por la financiación de la infraestructura de inteligencia artificial como por los avances tecnológicos de China.
Para los inversores europeos, la sesión deja un sabor agridulce. Mientras los sectores tradicionales como el consumo y el automóvil tiran del mercado, la tecnología se resiente. La clave estará en si la tregua en el petróleo y los buenos resultados empresariales logran sostener el optimismo en las próximas jornadas.

