La Comisión Ejecutiva del Banco de España ha aprobado una reorganización interna que fusiona las áreas de Transparencia, Conducta y Apertura a la sociedad en una única dirección general, dirigida por Alberto Ríos. El cambio responde a la salida de Galo Nuño y a la estrategia 2030 del supervisor.
El Banco de España ha puesto en marcha una reorganización interna que afecta a su cúpula directiva. La Comisión Ejecutiva aprobó este martes la unificación de las áreas de Transparencia, Conducta y Apertura a la sociedad en una sola dirección general, que estará liderada por Alberto Ríos, hasta ahora director general de Conducta Financiera y Billetes.
La nueva dirección general integra tres departamentos: el de Conducta, que supervisa la transparencia en las relaciones entre entidades financieras y clientes; un departamento de nueva creación dedicado a Transparencia y Sucursales, que gestionará la relación del supervisor con la sociedad e incluirá educación financiera; y un departamento de Coordinación, encargado de las relaciones con otras instituciones nacionales e internacionales.
El movimiento está directamente vinculado a la salida de Galo Nuño, hasta ahora director general de Relaciones Institucionales, Europeas y Transparencia, quien ha decidido abandonar la institución para dedicarse a la docencia universitaria y la investigación. Inés Calderón, actual directora general adjunta de Relaciones Institucionales, Europeas y Transparencia, asumirá la dirección general adjunta de la nueva área y también llevará el gabinete del gobernador.
Según fuentes del Banco de España, la unificación busca impulsar la estrategia de la institución hasta 2030, que pone el foco en la actividad de las sucursales y la educación financiera. La institución considera que agrupar estas funciones en una misma dirección permitirá una actuación más coordinada y eficiente.
El otro gran cambio organizativo afecta a la dirección general de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago, liderada por Juan Ayuso. A partir de ahora, esta dirección incorpora las actividades relacionadas con medios de pago, incluidas las responsabilidades ligadas al efectivo, que antes estaban en la dirección de Conducta Financiera y Billetes.
Con esta reestructuración, el supervisor busca armonizar su actuación y aglutinar en una misma área actividades que hasta ahora estaban “dispersas en diversas áreas”, según señala el comunicado oficial. Las modificaciones estructurales y las nuevas responsabilidades han entrado en vigor de forma inmediata, aunque se espera que los cambios comiencen a notarse a partir del próximo septiembre.
Para los ciudadanos y las entidades financieras, esta reorganización implica que las consultas y reclamaciones relacionadas con la transparencia bancaria y la educación financiera tendrán un interlocutor único. Además, la unificación de los medios de pago bajo una misma dirección podría agilizar la supervisión de nuevos sistemas de pago y la gestión del efectivo.
La salida de Galo Nuño supone la pérdida de un perfil muy vinculado a la proyección internacional del Banco de España. Nuño, que ha estado al frente de Relaciones Institucionales, Europeas y Transparencia, deja la institución tras varios años de servicio. Su marcha ha sido el detonante de una reorganización que el supervisor venía valorando desde hace tiempo.
Con estos cambios, el Banco de España refuerza su estructura de cara a los próximos años, con un enfoque más integrado de la transparencia y la conducta financiera. La nueva dirección general de Alberto Ríos será clave para implementar la estrategia 2030, que busca acercar el supervisor a la sociedad y mejorar la educación financiera de los ciudadanos.

