El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, urge a dar un mayor protagonismo a las mutuas de accidentes para combatir el absentismo laboral, que sitúa a España entre los países europeos con tasas más altas.
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha puesto el dedo en la llaga sobre el absentismo laboral. En un curso de verano en San Lorenzo de El Escorial, Escrivá pidió este miércoles una mayor implicación de las mutuas de accidentes de trabajo para gestionar las bajas laborales, un problema que calificó de "muy complejo" pero que lastra la competitividad empresarial.
Un problema de coordinación entre administraciones
Según Escrivá, el absentismo ha crecido "muy fuerte" en los últimos años y sitúa a España "en una de las situaciones más elevadas a nivel europeo". El origen, explicó, radica en una "mala distribución de competencias" entre la Seguridad Social, que asume la restricción presupuestaria, y los servicios de salud autonómicos, que deciden las bajas. "A veces la conexión y la coordinación entre estos dos niveles no funciona", lamentó.
El gobernador considera que las mutuas "podrían claramente contribuir más" y que los servicios de salud autonómicos "podrían descansar más" en ellas. La propuesta no es nueva, pero cobra fuerza tras las declaraciones del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que calificó el absentismo de "cáncer que no podemos pagar" y cuestionó que un trabajador de baja cobre lo mismo que en activo.
La ministra Saiz carga contra el PP
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, también intervino en el debate. En declaraciones recogidas durante el mismo foro, Saiz acusó al PP de estar "inmerso en una carrera de quién es más 'ultra'" y de proponer recortes de derechos laborales. "Desproteger la salud de los trabajadores no es la solución", afirmó.
Las palabras de Saiz llegan después de que Feijóo abriera la puerta a revisar las prestaciones por incapacidad temporal. El PP, por ahora, no ha concretado su propuesta, pero el malestar en el Gobierno es evidente. La ministra recordó que España ya cuenta con mecanismos para controlar el fraude y que el problema estructural es de gestión, no de derechos.
¿Qué supone para empresas y trabajadores?
Para las empresas, el absentismo es un quebradero de cabeza. Según datos del Banco de España, las tasas actuales encarecen los costes laborales y reducen la productividad. Escrivá insistió en que es "muy importante" abordarlo, aunque admitió que no hay soluciones simples. La clave, a su juicio, está en repartir mejor las competencias y dar más peso a las mutuas, que ya gestionan las contingencias profesionales.
Para los trabajadores, el debate genera incertidumbre. De momento, no hay cambios legislativos sobre la mesa, pero la presión política y económica crece. El Banco de España ya advirtió en sus informes de 2025 y 2026 sobre esta dinámica, y ahora el gobernador lo reitera con más énfasis. Lo que está claro es que el asunto no se va a enfriar.
El curso de verano CEU-Maria Cristina, donde Escrivá y Saiz coincidieron, ha servido de termómetro de un debate que promete intensificarse. La próxima cita relevante será la comparecencia del gobernador en el Congreso, prevista para septiembre, donde se espera que profundice en sus propuestas. Hasta entonces, el mensaje es claro: las mutuas tienen que jugar un papel más activo.

