El dólar estadounidense acumula su mayor caída semanal desde abril tras conocerse que la economía de EE.UU. solo sumó 57.000 empleos en junio, muy por debajo de lo esperado. El mercado reduce al 45% la probabilidad de una subida de tipos en septiembre.
El dólar estadounidense se ha desplomado esta semana después de que el informe de empleo de junio mostrara una creación de puestos de trabajo muy inferior a las previsiones. La economía estadounidense solo sumó 57.000 empleos, una cifra que ha pillado por sorpresa a los mercados y que ha disparado las apuestas a que la Reserva Federal suavice su postura restrictiva.
El mercado laboral se enfría y la Fed frena
Según los datos publicados por el Departamento de Trabajo de EE.UU., las nóminas no agrícolas crecieron en 57.000 en junio, frente a los más de 200.000 que esperaban los analistas. Además, las cifras de los dos meses anteriores se revisaron a la baja.
Este debilitamiento del mercado laboral refuerza la idea de que la Fed será más cautelosa a la hora de subir los tipos de interés. La herramienta FedWatch de CME Group estima ahora una probabilidad de solo el 45% de que el banco central estadounidense suba los tipos en su reunión de septiembre, muy por debajo del 70% que se manejaba antes del informe.
El billete verde ha registrado su mayor caída semanal desde principios de abril, según los datos de mercado. Los inversores interpretan que la Fed tendrá menos margen para mantener una política monetaria restrictiva si la economía se enfría.
El foco se desplaza a las actas de la Fed
Esta semana, la atención de los inversores se centrará en las actas de la última reunión de la Reserva Federal y en las declaraciones de sus funcionarios. Si la Fed sigue insistiendo en los riesgos inflacionarios y deja abierta la posibilidad de subir los tipos, el dólar podría recuperarse parcialmente.
Por el contrario, si los responsables políticos muestran una mayor preocupación por la desaceleración del mercado laboral y del crecimiento económico, es probable que el dólar continúe debilitándose. La mayoría de los expertos en divisas se inclinan por un escenario de depreciación del dólar a medio plazo.
Para los inversores españoles con exposición al dólar, esta caída supone un menor rendimiento en sus inversiones denominadas en la divisa estadounidense. Quienes tengan previsto viajar a EE.UU. o comprar productos en dólares se beneficiarán de un tipo de cambio más favorable.
El yen, otro factor clave en el mercado de divisas
La evolución del yen japonés también será un factor determinante en las próximas semanas. Los inversores siguen atentos a una posible intervención del gobierno japonés para respaldar al yen, después de que la divisa nipona se recuperara de su nivel más bajo en 40 años.
Según los expertos, a medida que los precios de la energía se moderen y las presiones inflacionarias muestren signos de disminuir, el margen de maniobra de la Fed para mantener una postura restrictiva se reducirá, lo que resta atractivo al dólar.
No obstante, el dólar aún podría recibir apoyo si los próximos datos económicos de EE.UU. son más positivos de lo esperado o si la inflación vuelve a repuntar inesperadamente. De momento, el mercado de divisas se prepara para una semana de alta volatilidad.

