Piero Cipollone, miembro del comité ejecutivo del BCE, insta a suprimir las restricciones internas al comercio y a impulsar las renovables para reducir la dependencia energética y reforzar la competitividad.
Piero Cipollone, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), ha reclamado la eliminación de las barreras que aún frenan el libre movimiento de bienes y servicios dentro del mercado único europeo como vía para fortalecer a las empresas del continente frente a los shocks externos. Lo hizo en una entrevista publicada el 24 de agosto de 2026 por el medio italiano ilsussidiario.net.
En su intervención, Cipollone subrayó que el principal activo de Europa es su gran mercado interior, con 450 millones de consumidores entre los más ricos del mundo. Sin embargo, los informes de Mario Draghi y Enrico Letta documentan que las restricciones internas impiden a las compañías expandirse y lograr economías de escala, especialmente en sectores como TI, finanzas y automoción.
“Antes de contemplar cualquier otra medida, tenemos que empezar a aprovechar al máximo las oportunidades existentes reduciendo las barreras a la expansión transfronteriza de las empresas”, afirmó.
El responsable del BCE señaló que la creación de campeones europeos con capacidad para competir globalmente no requiere necesariamente fusiones, sino que debe respetar la legislación europea de competencia y la libre decisión de las propias compañías.
En cuanto al papel del BCE, Cipollone recordó que su mandato es mantener la estabilidad de precios, algo esencial para reducir la incertidumbre y permitir a las empresas planificar. Ante un posible repunte de la inflación por shocks de oferta, como el del petróleo, abogó por una política monetaria “bien calibrada” que ancle las expectativas a medio plazo en el objetivo del 2%.
El economista también defendió que la política fiscal, si se usa, debe ser temporal, selectiva y limitada a quienes más lo necesitan, evitando efectos regresivos. Pero insistió en que la solución estructural pasa por reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aumentar la cuota de renovables en el mix energético.
“Siempre que sube el precio del petróleo o del gas natural, más recursos de los hogares y las empresas europeas se transfieren a los países productores. Si aumentara la cuota de renovables, esos recursos podrían permanecer en Europa”, explicó.
Cipollone respaldó así la flexibilidad de la cláusula de escape nacional para invertir en seguridad energética, modificada por la Comisión Europea a principios de junio. Para él, esto no solo protege a hogares y empresas, sino que refuerza la competitividad al reducir los costes energéticos.
Respecto a los salarios reales, el miembro del BCE advirtió de que un shock externo empobrece a Europa y que la única respuesta duradera es elevar la productividad, clave para el crecimiento del bienestar material a largo plazo.
La entrevista, realizada por Lorenzo Torrisi el 10 de agosto de 2026, llega en un momento en que las empresas europeas afrontan nuevos desafíos por perturbaciones externas y el debate sobre la integración del mercado único vuelve a estar sobre la mesa.

