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Columbia Threadneedle: cuatro motores clave para las bolsas en el segundo semestre

Columbia Threadneedle señala cuatro motores clave para los mercados en el segundo semestre: política monetaria, petróleo, beneficios empresariales y riesgo político.

Marta Uriarte ElizondoMarta Uriarte Elizondo··4 min de lectura

La caída del petróleo y la política monetaria marcarán el rumbo. Columbia Threadneedle señala los cuatro factores clave que definirán la evolución de las bolsas en los próximos meses.

La primera mitad de 2026 ha sido turbulenta para los mercados, con tensiones geopolíticas poniendo a prueba las previsiones de crecimiento e inflación. Ahora, los analistas de Columbia Threadneedle Investments creen que el segundo semestre traerá algo de calma, aunque no exenta de riesgos. El principal alivio, según la gestora, es la caída del precio del petróleo, pero hay otros tres motores que los inversores no deben perder de vista.

Política monetaria: el factor dominante

Para Anthony Willis, economista sénior de Columbia Threadneedle, la política monetaria será el motor principal. En Estados Unidos, la economía se mantiene resistente y la Reserva Federal (Fed) ha endurecido su tono. "A medida que los inversores reconsideran si la Fed podría necesitar volver a subir los tipos, los precios de mercado seguirán siendo sensibles a los datos y a la comunicación de los bancos centrales", explica.

En este contexto, la volatilidad será una compañera constante. Cualquier indicio de inflación persistente o debilidad económica podría reavivar los temores de nuevas subidas de tipos, afectando a la renta variable y los bonos.

Petróleo: el alivio que viene de Oriente Medio

El segundo motor es el precio del petróleo. Tras las disrupciones en el golfo Pérsico, el crudo ha vuelto a fluir hacia los mercados globales. "Se trata de un desarrollo constructivo para las expectativas de crecimiento e inflación", señala Willis. Sin embargo, advierte que el proceso no será fluido: los centros de producción en Oriente Medio necesitan tiempo para recuperar el ritmo y las cadenas de suministro aún están afectadas por problemas de transporte marítimo.

La gestora estima que el barril de Brent podría estabilizarse entre 70 y 80 dólares, con una prima de riesgo geopolítico incorporada. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el acuerdo nuclear añadirán más altibajos. "Seis días de negociaciones es un calendario ambicioso para un asunto tan complejo", ironiza Willis, dejando claro que los titulares moverán los mercados.

Beneficios empresariales e inteligencia artificial

El tercer factor son los beneficios empresariales. Con la temporada de resultados del segundo trimestre en marcha, los inversores buscarán señales de que el ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA) sigue apuntalando las ganancias. "El gasto de capital vinculado a la IA ha sido una fuente importante de impulso al crecimiento, especialmente en EE.UU. y el Sudeste Asiático", apunta Willis.

La pregunta del millón es si las empresas podrán monetizar esa inversión y generar retornos atractivos. Las expectativas son altas, lo que convierte a los resultados empresariales en una potencial fuente de volatilidad. Cualquier decepción podría castigar a las tecnológicas y arrastrar al conjunto del mercado.

Riesgo político: elecciones y cambios de gobierno

El cuarto motor es el riesgo político. En Reino Unido, los mercados siguen de cerca la transición hacia un nuevo primer ministro y su capacidad para impulsar una agenda de crecimiento sin romper las reglas fiscales. En Estados Unidos, las elecciones de mitad de mandato reconfigurarán el entorno económico. "La caída de los precios de la gasolina sería favorable para los republicanos, pero las expectativas actuales apuntan a que los demócratas podrían ganar terreno", comenta Willis.

Si los demócratas logran controlar una o ambas cámaras, el presidente Trump podría tener más dificultades para sacar adelante sus iniciativas, lo que añadiría tensión a un panorama ya polarizado. Para el inversor, esto significa que la política seguirá siendo un factor de incertidumbre, con posibles vaivenes en sectores como el energético o el sanitario.

En resumen, el segundo semestre se presenta algo más constructivo que el primero, pero no exento de sobresaltos. La caída del petróleo da un respiro, pero la política monetaria, los resultados empresariales y el ruido político exigirán atención constante. Los inversores harían bien en mantener la cartera diversificada y prepararse para la volatilidad.

Marta Uriarte Elizondo

Escrito por

Marta Uriarte Elizondo

Redactora

Graduada en ADE por la Autónoma y emprendedora frustrada (dos veces). Coleccionista de pitch decks, cafetera y optimista pese a las estadísticas; en Iber Empresa firma las pymes y las startups.