La minera Sandfire Matsa conmemora dos décadas desde la reapertura de la histórica mina de Aguas Teñidas, con una inversión acumulada que supera los 2.000 millones de euros y una plantilla de casi 900 profesionales, el 90% de la provincia de Huelva.
Sandfire Matsa ha cumplido veinte años desde que en 2006 recibiera el informe favorable para la reapertura de la histórica mina de Aguas Teñidas, un hito que la ha convertido en un referente de la minería moderna en Andalucía. La compañía, con sede en la provincia de Huelva, ha invertido más de 2.000 millones de euros en estas dos décadas, destinados a infraestructuras, innovación y expansión.
De Aguas Teñidas a tres minas en operación
El proyecto arrancó con la puesta en marcha de Aguas Teñidas, a la que siguieron el descubrimiento y desarrollo de mina Magdalena y la reapertura de mina Sotiel. La planta de tratamiento de mineral, que inicialmente procesaba 2,2 millones de toneladas anuales, duplicó su capacidad en 2015 hasta 4,4 millones, y hoy alcanza los 4,7 millones con tres líneas de procesamiento que operan los 365 días del año.
La adquisición de Matsa por Sandfire Resources en 2022 supuso un salto internacional, integrando las operaciones onubenses en un grupo minero especializado en cobre con proyección mundial. Desde entonces, la compañía ha seguido avanzando en proyectos como el desarrollo de nuevas zonas minerales en las tres minas, la construcción de una nueva instalación de gestión de estériles y la obtención de nuevos permisos de investigación.
“El cobre forma parte de la Lista de Materias Primas Críticas de la Unión Europea y ocupa una posición prioritaria tanto en el Plan de Acción de Materias Primas Minerales del Gobierno de España como en la Estrategia para una Minería Sostenible en Andalucía 2030”, señalan fuentes de la compañía.
Empleo local y desarrollo económico
La plantilla media de Sandfire Matsa ronda los 900 profesionales, y el conjunto de empleos directos, indirectos e inducidos suma alrededor de 4.000. Aproximadamente el 90% de los trabajadores son originarios de la provincia de Huelva o residen en ella, lo que garantiza que buena parte del valor generado se quede en la economía local.
La apuesta por el empleo estable es otro de los rasgos diferenciales: el 96% de la plantilla tiene contrato indefinido y todos los trabajadores están amparados por un convenio colectivo recién renovado. Además, cerca del 44% de los pagos a proveedores beneficia a empresas radicadas en la provincia de Huelva, dinamizando un ecosistema industrial que ha crecido al calor de la minería.
Innovación y minería inteligente
La innovación ha sido un motor clave en la evolución de Sandfire Matsa. Las operaciones incorporan tecnologías avanzadas como sistemas de control remoto de maquinaria pesada desde superficie, plataformas digitales para la gestión de operaciones, comunicaciones mediante Voz sobre IP y una red de más de 80 kilómetros de wifi subterránea. Todo ello permite una minería más conectada, eficiente y segura.
La digitalización ha transformado la forma de operar, mejorando la productividad y situando a las operaciones de Huelva como referencia nacional en minería inteligente. Para el vecino de la Cuenca Minera, esto se traduce en una actividad más segura y respetuosa con el entorno, con menos impacto visual y de ruido, y con una generación de empleo cualificado que fija población en la zona.
El compromiso con el territorio se ha reforzado mediante programas educativos, becas universitarias y de formación profesional, y colaboración con centros de investigación. La compañía ha impulsado iniciativas para la formación de jóvenes en disciplinas técnicas, contribuyendo a crear una cantera de profesionales locales.
De cara al futuro, Sandfire Matsa trabaja en la continuidad de las operaciones más allá de 2030, con proyectos de exploración y desarrollo que aseguren el suministro de cobre, un mineral estratégico para la electrificación y la transición energética. La compañía prevé mantener el ritmo inversor y seguir generando valor para la provincia de Huelva.

