Banco de México publicó una circular que le permite comprar valores gubernamentales para inyectar liquidez, una facultad que hasta ahora no tenía. El límite es de 100.000 millones de pesos en Bondes F y CETES.
Banco de México (Banxico) amplía su caja de herramientas para la regulación monetaria. La Circular 8/2026, publicada el 15 de junio en el Diario Oficial de la Federación, autoriza al banco central a comprar valores gubernamentales en el mercado secundario, una operación que hasta ahora solo podía realizar en sentido inverso: vendiendo títulos para retirar liquidez.
El objetivo es mantener la tasa interbancaria a un día lo más cerca posible del objetivo de política monetaria, actualmente en el 6,5%. Cuando hay exceso de dinero, Banxico vende bonos a los bancos para absorberlo; cuando escasea, ahora podrá comprarlos para inyectarlo. La simetría operativa es la gran novedad.
Bondes F, el vehículo estrella para la nueva herramienta
Los Bondes F son bonos de deuda del gobierno federal a tasa variable, cuyo rendimiento se actualiza con la tasa interbancaria a un día. Ese diseño los convierte en el instrumento idóneo para operaciones de regulación monetaria, ya que su precio no distorsiona la curva de rendimientos de largo plazo. Banxico ya contaba con un saldo significativo de estos títulos en circulación, lo que garantiza suficiente papel disponible.
Las compras se limitarán a Bondes F y, de forma complementaria, CETES. El límite máximo es de 100.000 millones de pesos a valor nominal, el mismo techo que ya existía para las ventas. Las operaciones serán extraordinarias y discrecionales, y solo se activarán cuando las condiciones del mercado de dinero lo requieran.
No es Quantitative Easing, aclara el banco central
Ante el ruido generado, Banxico ya dio detalles para evitar confusiones. La medida no es un Quantitative Easing (QE). El QE es una política no convencional que se aplica cuando la tasa de interés está cerca de cero y se busca estimular la economía. En México la tasa objetivo es del 6,5%, muy lejos del cero. Además, las compras se limitan a títulos de corto plazo (CETES y Bondes F) y se realizan en el mercado secundario, no al gobierno. El objetivo no es crear liquidez abundante, sino garantizar que el mercado de dinero funcione correctamente.
La circular llega en un momento de escrutinio sobre la credibilidad del banco central. Cualquier herramienta nueva se leerá con lupa, y Banxico tiene la responsabilidad de comunicarla con precisión. Lo que queda por ver es si se usa bien y con qué frecuencia.
Para el inversor o el ciudadano, la medida no cambia el panorama de inflación ni las tasas de interés a largo plazo. Pero sí refuerza la capacidad de Banxico para evitar sobresaltos en la liquidez diaria del sistema bancario, lo que en última instancia protege el valor del peso y la estabilidad financiera. La herramienta ya está disponible desde la publicación de la circular.

