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La UCA alerta: la baja desocupación esconde una crisis de empleo precario en Argentina

La UCA revela que el 45% de los trabajadores argentinos tiene empleo precario y el autoempleo crece como refugio, pese a una baja tasa de desocupación.

Álvaro Sáez FerrerÁlvaro Sáez Ferrer··3 min de lectura

Un informe de la Universidad Católica Argentina revela que el 45% de los trabajadores ocupa puestos precarios, mientras el autoempleo crece como refugio ante la falta de oportunidades formales.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) ha puesto en evidencia que la tasa de desocupación ya no basta para medir la salud del mercado laboral. Según un informe difundido esta semana, el principal problema no es la falta de empleo, sino su creciente precariedad: el 45% de los trabajadores ocupaba en 2025 puestos considerados precarios, frente al 42,6% de 2010.

El empleo precario crece y la informalidad se consolida

El estudio, titulado “Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)”, señala que el 48,3% de los ocupados se desempeña en el sector micro informal, frente al 45,9% de 2023. En el sector micro informal, la precariedad alcanza al 66,5%, y entre los asalariados informales, al 81,1%.

Los investigadores Ramiro Robles, Alejo Giannecchini y Valentina Ledda resumen:

“El problema no es solamente el bajo crecimiento económico, sino la dificultad para transformar ese crecimiento en empleo productivo y protegido”.

Autoempleo: ¿emprendedurismo o refugio?

Uno de los datos más llamativos es el crecimiento del trabajo independiente. Los cuentapropistas y trabajadores no asalariados ya representan el 31,7% del empleo urbano. Para la UCA, este fenómeno no responde a un auge emprendedor, sino que funciona como un “empleo refugio” ante la falta de oportunidades formales.

El informe muestra que entre los desempleados aumentó la probabilidad de pasar al autoempleo informal: del 24,1% al 29,5%. También creció el movimiento desde empleos formales hacia actividades independientes informales, que pasó del 4,8% al 6,2%.

Provincias mineras mejoran, pero no compensan

El estudio no es homogéneo en todo el país. Provincias vinculadas a la minería y la energía, como Neuquén y Río Negro, lograron mejorar sus niveles de empleo formal desde 2023. Sin embargo, ese crecimiento no alcanzó para compensar la caída nacional del empleo de calidad.

Entre 2023 y 2025, el crecimiento estuvo liderado por actividades primarias (39,6%), finanzas (35,1%) y minería (24,6%), sectores que generan menos empleo directo que ramas tradicionales como la industria, el comercio o el transporte.

Para los investigadores, una eventual reforma laboral puede modificar algunas condiciones, pero no resolverá el problema de fondo. La clave está en aumentar la productividad y lograr que los sectores dinámicos generen puestos registrados, estables y con mejores ingresos.

En definitiva, Argentina puede mantener una desocupación baja, pero con un mercado laboral cada vez más fragmentado. Para el lector, la conclusión práctica es clara: la calidad del empleo se ha deteriorado, y la precariedad afecta a casi la mitad de los trabajadores. La próxima encuesta de indicadores laborales confirmará si la tendencia se agrava o si hay signos de mejora.

¿Qué significa que el 45% de los trabajadores tenga empleo precario?

Que casi la mitad de los ocupados carece de protección social, ingresos estables o contrato formal, según el informe de la UCA.

¿Por qué crece el autoempleo si hay baja desocupación?

Porque muchas personas optan por el autoempleo informal como refugio ante la falta de empleos formales, no por emprendedurismo genuino.

¿Qué sectores generan empleo formal en Argentina?

La minería y la energía han mejorado el empleo formal en provincias como Neuquén y Río Negro, pero no compensan la caída nacional.

Álvaro Sáez Ferrer

Escrito por

Álvaro Sáez Ferrer

Redactor

Economista por ICADE y una de las pocas personas que disfruta leyendo la ley de presupuestos. Cafetero, padre a tiempo completo y azote de la letra pequeña; en Iber Empresa escribe de economía y fiscalidad.