Un análisis del especialista Ulrich Götz Roth cuantifica el impacto de las comisiones de plataformas digitales en la economía local. La fuga de ingresos equivale a más de 10 millones de euros de actividad que no se genera en la isla.
Un euro que se queda en La Palma no se gasta una sola vez. Paga una reparación, luego una compra en la ferretería local y después los servicios de una gestoría palmera. Pero cuando ese euro sale de la isla en comisiones hacia multinacionales antes de tocar suelo palmero, la pérdida es exponencial. Así lo refleja la tercera entrega del informe 'Tu casa. Tu precio. Tu isla', elaborado por Ulrich Götz Roth, gerente de 100 Árboles S.L. / La Palma Travel.
Más de 10 millones de euros volatilizados
El estudio cruza datos de comercialización con indicadores oficiales del sector y concluye que entre 3,4 y 4,8 millones de euros anuales abandonan la isla en comisiones y condiciones promocionales digitales. Aplicando el multiplicador de producción turística de la Cámara de España, situado en 2,14, esa fuga de 4,8 millones equivale a más de 10 millones de euros de actividad económica que se volatilizan y no llegan a generarse en la isla.
El llamado “efecto multiplicador” del turismo es el centro de este análisis. Explicado de forma sencilla: un ingreso turístico que permanece en La Palma se reinvierte varias veces en el tejido local. Cuando se pierde antes de llegar, el daño se duplica. La capacidad de contratar servicios locales, mejorar instalaciones e invertir en la propia actividad se reduce drásticamente, según el informe.
El freno a la competitividad y al empleo de calidad
El informe insiste en que el margen que pierde un alojamiento no debe entenderse como un simple beneficio privado. Ese dinero es la capacidad real que tiene el pequeño propietario residente para mantener su competitividad, mejorar la calidad de su oferta y, sobre todo, desarrollar una estrategia comercial propia. Sin ese margen, el propietario palmero difícilmente puede competir con grandes tenedores ni generar empleo de calidad en la isla.
La fuga digital no solo afecta a los bolsillos individuales. El verdadero impacto se traslada a la economía real de La Palma, reduciendo la riqueza interna y limitando las oportunidades de negocio para proveedores locales. El estudio subraya que la pérdida de ingresos no es solo una cuestión de márgenes, sino de sostenibilidad del modelo turístico insular.
Para el lector palmero, la conclusión es clara: cada reserva que se canaliza a través de plataformas digitales internacionales deja menos dinero en la isla. El pequeño propietario residente ve reducida su capacidad de reinversión, lo que a largo plazo afecta a la calidad de la oferta turística y al empleo local. El informe recomienda fomentar canales de comercialización directa que permitan retener más valor en el territorio.

